Según lograron establecer los investigadores, todo comenzó dos minutos antes de las 21 del jueves cuando el jugador llegaba en un Renault Clio junto a su mujer y su hijo de 2 años a su casa en la calle Mitre al 100, casi esquina Dorrego, de Monte Grande.
Tras descender del vehículo, su mujer y su hijo esperaban que Rulo ingresara el auto en el garage cuando apareció un Ford Ka del cual descendió al menos un asaltante armado que lo amenazó con fines de robo.
De acuerdo con los testimonios de vecinos en el asalto también fue utilizado un auto marca Peugeot 208 modelo GTI color gris, que también fue visto en el sector donde quedó calcinado el Ford Ka.
"Quisieron entrar a la casa. Él estaba guardando el auto y pararon los asesinos y Rodrigo se resistió. En verdad, eligió el mal menor porque él pensó que le pase algo a él o a la familia, al hijo. Como verdadero valiente eligió que le pase algo a él y hoy no lo tenemos con nosotros", se lamentó Ferreiro.
En las imágenes de una cámara de seguridad de una casa cercana, se observa el momento en el que la mujer y su hijo ingresan al garage y el futbolista sale para evitar que pudiera ingresar el ladrón.
Conmoción e indignación en el ambiente futbolístico
Encolumnados detrás de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), que emitió un comunicado y decretó la suspensión del partido de Nueva Chicago-Central Córdoba de Santiago del Estero, clubes y jugadores expresaron su dolor, repudio y pedido de justicia por el asesinato del defensor Rodrigo Espíndola, del Torito, en un intento de asalto.
La AFA, que difundió el hashtag #JusticiaPorRodrigo, informó además que se suspendió el partido que debían jugar este sábado a las 14:35 Nueva Chicago y Central Córdoba de Santiago del Estero, por la decimosexta fecha de la Primera B Nacional.
El crimen causó una fuerte indignación en la comunidad futbolística, que no salió de su asombro por las características del hecho que terminó con la vida del jugador.
Un mazazo para todos
Agustín Buscaglia. Ex preparador físico de N. Chicago
A Rodrigo lo conocí en Nueva Chicago, antes lo había enfrentado. Lo recuerdo como un pibe muy humilde, de gran personalidad y respetado en el grupo, aconsejando a los chicos siempre. Un jugador muy profesional que no quería dar ventajas. Físicamente potente, como nos gusta a nosotros, 'los profes', se mataba en cada ejercicio, siempre entrenando al 100%. Dentro de la cancha era muy fuerte. A veces hablaba con los delanteros, le tenían mucho respeto, decían que era muy duro en la marca. Increíble que no esté más, una impotencia enorme, encima había formado una familia muy linda, tenía un bebé del que siempre hablaba. Fue un mazazo para todos.