Despreocupado, el joven obrero y flamante padre de un bebé en camino, siguió en la vereda de su casa, compartiendo una cerveza con el primo. En medio de la oscuridad, apareció de nuevo el individuo y reiteraron la disputa verbal. Habrían forcejeado y Tolosa habría intentado desarmarlo, pero se produjo un fatal disparo a la altura de la cabeza.
Agonizante, el joven fue llevado de inmediato al hospital Heller y murió antes de ser atendido por el equipo médico de urgencias.
La Policía tomó conocimiento del hecho pasadas las 4 y se hizo presente en el lugar con varios patrulleros. Gracias al testimonio crucial del primo de la víctima, el atacante fue identificado y tras un intenso trabajo, apresado cerca del mediodía en una casa no muy lejana al sitio del salvaje crimen.
Los distintos procedimientos policiales fueron llevados adelante por hombres de la Comisaría 16 y también de los departamentos de Seguridad Personal y Delitos.
A pesar de la rapidez en los allanamientos, la Policía solo pudo aprehender al sospechoso y no consiguió secuestrar el arma utilizada. Se especula que fue ocultada en alguna vivienda de las cercanías.