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Luis Castillo
castillol@lmneuquen.com.ar
Morbo y Mambo, la banda “desgenerada” de Mar del Plata que navega por diferentes sonidos (afrobeat, funk, dub, entre otros), llega por primera vez a la ciudad con Muta, su última placa, que contó con la colaboración de Santiago Motorizado. Aclamada por los medios, Mateo Aguilar (batería) explicó de qué se trata este proyecto que muchos denominan “intenso y bailable”.
“Morbo y Mambo es una fusión desprejuiciada. Le escapamos a estar en una sola batea. Somos desgenerados, una máquina de influencias”, sentencia Mateo sobre su grupo, que se presentará mañana pasada la medianoche en Social Club (J. J. Lastra). Los neuquinos de La Estafa Dub abrirán el fuego antes que los marplatenses. La banda pondrá en escena su reciente CD, Tormenta.
Morbo y Mambo ya tiene 10 años de vida y atraviesa una diversidad de géneros, ¿dónde ubicarían a la banda?
No nos sale encasillarnos en algún género. Es una decisión tomada porque no nos sale tocar una sola cosa. Escuchamos músicas muy variadas, desde sound system y cosas más roots, dub, funk, aunque a la hora de tocar es como que todo se conjugan naturalmente. No es que vamos por algún sonido especial o por otro. Somos el sonido desgenerado.
En los primeros discos hay más clima de zapada, ¿en qué se diferencia Muta?
El material de Muta es mucho más cerrado, conciso y es como una historia en sí misma que no pasa por un mismo lugar. Quizá en los temas de los discos anteriores hay más soltura para abrir ciertos momentos, y su duración persiste a lo que se siente en ese momento. Si estamos muy prendidos y uno solo tiene que durar y extenderse, eso sucede y listo. Con Muta nos abocamos a tener una misma intensidad dentro de un relato.
El disco tiene la colaboración de Santiago Barrionuevo (Él Mató a un Policía Motorizado) en “Poma”, ¿cómo se da el vínculo?
Los conocimos durante estos diez años que tiene la banda y ha sido como un colega tácito. Para el disco anterior (Boa, 2014) nos habíamos propuesto tener la inclusión de voces partiendo de esa cosa desprejuiciada de probar algo que nunca hicimos. Eso se concretó para el tercer CD. Una vez que confirmamos a Santiago le dimos a la canción un vuelco pensando en que iba a ser un hijo de Morbo y Él Mató más todo ese universo. En el show en vivo, “Poma” lo canta Maxi Ruso (trombón).
Se puede decir que Morbo ya tiene su cantante estable.
Maxi se está perfilando como cantante oficial de la banda. El otro día visitamos una radio y realizamos una versión increíble de “Mañana en el abasto” (Sumo) que la cantó él. Creo que cada vez está más fuerte, pero todos tenemos ganas de cantar y en algún momento eso va a pasar.
¿Muta les marca un quiebre de acá en adelante?
Puede ser. Pero a medida que saquemos más discos siempre será así. No dejará de cambiar el concepto de Morbo y Mambo. Las palabras mismas lo dicen; para mí y para vos, son palabras que encierran más o menos un mismo imaginario pero con el tiempo son totalmente subjetivas. Creo que eso va a pasar con las excepciones de géneros que agarremos a lo largo de los discos.
Teniendo en cuenta que surgen muchas cosas de zapadas, ¿son de ensayar mucho?
Generalmente lo hacemos dos veces por semana y hasta tres. Cuando se comienzan a apilar los shows, bajamos el pie del acelerador. Tocamos seis conciertos al mes y eso te mantiene ensayado. Somos bastante puntillosos, sobre todo con el hecho de estar entrenados, porque hay que ejercitar la concentración y la musculatura mental.
¿Hay un consumo musical en Morbo antes de componer?
Hay de todo. Hay muchas cosas que se nos vienen a la cabeza que no se reflejan en palabras. Siempre hay un guiño a la realidad.
Considerás que en todo este tiempo Morbo le ha dado cierto giro a la escena local?
Creo que Morbo y Mambo tiene que ver con el momento en que caímos en Buenos Aires (2008). Cuatro años después de Cromañón, las bandas que habían proliferado eran más acústicas y tocaban en lugares donde no se podía hacerlo de parado. En ese momento comenzamos nosotros, que estábamos metidos con el afrobeat, funk, y había gente que te invitaba para que no te fumaras un show tan pasivamente. En ese plan fuimos una de las bandas como Dietrich, La Patrulla Espacial, que supimos aprovechar la consecuencia de algo terrible -por la tragedia de Cromañón, la más grande del rock argentino- para hacer algo que saliera mejor. Actualmente, compartimos escenarios con Perras in the Beach (banda más joven) y nos damos cuenta de que ellos nos consideran pares. Pero hay gente de una generación más arriba, como Pez, Poseidótica, Los Brujos, que también nos consideran sus pares, y hace que no sepamos muy bien en dónde ubicarnos. Para unos colegas somos los jóvenes y para otros, los viejos.
¿Qué visión hacés de la escena actual del rock?
Es muy dual lo que pasa. Los discos que sacan las bandas son de una calidad muy elevada, pero al mismo tiempo el impacto que se logra es un poco esporádico o aislado. Hay gente que conoce las bandas pero se sigue pasando Guns N’ Roses en las radios.
¿Hay planes de viajar a Europa?
A partir de mayo del próximo año vamos a encarar Europa. La cuestión de no tener una barrera idiomática va a abrir puertas. Morbo siempre ha gustado y camina una vez que alguien se encuentra con el show.
Cerca de Hollywood
La banda sonora de Will Smith
En 2013, Will Smith arribó a Buenos Aires para filmar Focus, film que se rodó en noviembre de ese año. Lo llamativo de la llegada de la estrella de Hollywood fue que los productores y el mismísimo Smith eligieron un tema de Morbo y Mambo para que sea parte de la banda sonora de Focus.
“La espada de Cadorna” sonó en una de las escenas del film. El tema es parte de su primer disco, que lleva el nombre del grupo.
Además de la banda marplatense, fueron seleccionados otros grupos argentinos: Nairobi, Los Espíritus, Alejandro Medina y Miss Bolivia.