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Mateo Ortelli es una figura conocida por los fanáticos del automovilismo. Desde chico, el hijo de Guillermo Ortelli acompañó a su papá a los autódromos, pudo vivir tres de los siete campeonatos que consiguió en el Turismo Carretera, victorias como la de los 200 Kilómetros del Súper TC2000 con Agustín Canapino y muchas carreras donde su padre fue vivado por miles de fanáticos.
En el anuncio del retiro del automovilismo en la ACTC, Mateo, ahora de 17 años, habló con Carburando sobre lo que significa su padre para él. "Papá me marcó un montón de valores. Como se ve arriba del auto, un hombre súper correcto, lo mismo es abajo. Un día con él es siempre darle para adelante. Es un grande, lo amo con todo mi corazón", manifestó inicialmente.
Nacido en 2004, Mateo pudo transitar la época de consolidación de su papá como ídolo y leyenda del automovilismo argentino. "El primer recuerdo con mi papá en un autódromo era cuando él se bajaba de un entrenamiento o una clasificación y se me mostraba todo lo que anotaba. A mí me importaba estar con él en ese ratito que le quedaba libre", aseguró
Con el paso del tiempo, el hijo entendió la magnitud que tiene su padre dentro del deporte motor nacional. "Yo solo no podía darme cuenta de lo grande que era mi viejo. Recién cuando iba a las carreras y veía toda la gente que lo seguía. Acostumbrado a verlo todos los días, no le prestaba atención a eso, pero cuando ibas a las carreras y veía la gente tatuada con su rostro decía "¿qué pasa acá?", indicó
Actualmente, Mateo se encuentra cursando el último año de secundaria y detalló cuáles serán sus planes a futuro. En 2022, su papá Guillermo correrá su última carrera de TC en Toay, mientras que él comenzará sus estudios universitarios y por ahora no tiene pensado competir en autos de carrera.
"Siempre me gustaron los autos de carrera. De chiquito, papá quería que agarre la pelota y yo quería correr. Después con los años no se presentaron las posibilidades y de a poco se me fueron yendo las ganas. Hoy por hoy soy feliz con mi actividad. Entrenó caballos criollos. Creamos una cabaña que se llama "Don Segundo" y ahí le estoy dedicando gran parte de mi tiempo. Estoy terminando la secundaria este año en el colegio Nuestra Señora del Rosario en Salto y desde el año que viene voy a estudiar Administración de Empresas en la UADE", finalizó.