Si bien en un principio se pensó que lo habían matado motochorros en un asalto, tal como había contado su familia, las pruebas de “luminol” revelaron que la víctima fue asesinada dentro de su casa, por lo que su hijo fue detenido ayer como presunto autor del crimen y su mujer fue procesada por falsa denuncia.
Fuentes policiales informaron a Télam que el hecho ocurrió el sábado último cuando la esposa de Juan Oscar Herrera (65) denunció en la Comisaría cuarta de Quilmes que dos motochorros le habían intentado robar la moto a su marido y le habían dado una paliza.
La Policía se acercó hasta el domicilio y encontró a Herrera desplomado en la calle.
Una ambulancia trasladó al hombre al hospital local, donde llegó muerto debido a las heridas que tenía, especialmente en el cráneo.
El caso comenzó a ser investigado por el fiscal de Quilmes Ariel Rivas y los detectives de la Dirección Departamental de Investigaciones (DDI) de ese distrito, quienes a las pocas horas y a partir de una serie de testimonios detectaron serias contradicciones que derivaron la investigación al círculo familiar.