Una mujer de 46 años fue condenada por un tribunal alemán a nueve años y medio de prisión por haber matado a dos hijos recién nacidos, a los que mantuvo en el congelador durante 10 y 14 años. La acusada había reconocido los hechos e invocó un estado de agotamiento. Fue condenada por el tribunal de Halle por los homicidios de sus dos hijos, que nacieron vivos en 2004 y 2008.