Por la mañana los reyes de Holanda visitaron la fábrica del consorcio industrial Siemens en Erlangen -en la que charlaron con un grupo de trabajadores-, vistiendo Máxima de Holanda un abrigo gris con una serie de ornamentos, algunos de los cuales fueron señalados en internet como parecidos a cruces gamadas.
El abrigo, obra del diseñador holandés Claes Iversen, era de color gris claro e incluía diversas cruces y ornamentos metálicos que fueron tildados en las redes sociales como similares a esvásticas, generando cierta
polémica su atuendo.
Cambios
Por la tarde y durante su visita posterior a Núremberg, Máxima se había cambiado ya su controvertido abrigo por un sencillo y elegante vestido azul oscuro. Guillermo-Alejandro y Máxima de Holanda se encontraron en Núremberg con autoridades locales y residentes holandeses.