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Neuquén
Nadie en el mundo River estaba preparado para asimilar semejante golpe como el que le propinó Lanús. Mucho menos su DT, Marcelo Gallardo. El Muñeco, hacedor de uno de los ciclos más exitosos del club, se imaginaba levantando su segunda Libertadores en tres años, viajando al Mundial de Clubes, diseñando el nuevo plantel en medio de elogios y nuevos desafíos internacionales que garantiza la obtención de la Copa. Pero al prestigioso entrenador y a la entidad de Núñez todo se le derrumbó en apenas 20 minutos. Desde el gol del descuento del eterno Pepe Sand en la última del primer tiempo hasta el cuarto tanto de Silva, a los 19 de la segunda etapa... El sueño hecho trizas en medio de la polémica en el sur (fue perjudicado por el árbitro), la bronca, sensación de impotencia y cómo sigue todo. Las certezas que había hasta hace un par de días en torno a la continuidad de Napoleón ahora se transformaron en interrogantes (ver en pág. 31 la calificada opinión de Gustavo Yarroch, periodista top de River).
Con el resultado puesto, no son pocos los que consideran que se está llegando al fin de un ciclo. No porque en River quieran despedir al entrenador, un prócer millonario, sino por el desgaste natural y porque de continuar otra vez el técnico tendría que refundar al equipo para la Libertadores 2018. ¿Tendrá fuerzas y ganas? Sólo el Muñeco en la intimad lo sabe, aunque, ganador como es, en estos momentos debe estar pensando en cómo levantar al equipo para el Superclásico ante Boca. Un partido al que llega aturdido y con la obligación de ganar para jugar por algo hasta fin de año. Mientras, la CD le pedirá una reunión para la semana próxima para que les cuente que hará... ¿Se queda?
Entre las más dolorosas
Acaso la caída más dura de la historia de River en la Libertadores se dio en la final de 1966. En el tercer partido, le ganaba 2 a 0 a Peñarol, en Chile. Increíblemente, el equipo uruguayo se lo dio vuelta y lo derrotó 4 a 2. La segunda en jerarquía e impacto se dio en el 2008. El Millo se imponía 2 a 0 a San Lorenzo y jugaba con dos hombres de más. El partido parecía liquidado, pero el equipo que dirigía Ramón Díaz logró la épica remontada. La jornada se terminó de hacer histórica por el término “silencio atroz” de Oscar Ahumada.
Tampoco se olvidan los dos traspiés ante Boca. En el 2000, Martín Palermo, que volvía de una lesión, le anotó el 3 a 0 a River en el partido de vuelta de los cuartos de final. El Millonario, que había ganado la ida 2 a 1, recibió un durísimo golpe en la Bombonera. Ante el rival de toda la vida, la Banda perdería una semifinal histórica con Boca por penales en el mismísimo Monumental, la famosa noche de la Gallinita de Tevez (1 a 0 Boca en la ida y 2 a 1 River en la revancha).
La peor humillación
El glorioso River, el más ganador de la historia a nivel local, sufrió igualmente un golpe incomparable cuando descendió, en su propio estadio, a manos de Belgrano de Córdoba en 2011.
Se calentó el superclásico
Ídolos, entre el apoyo y las respuestas para el Xeneize
Ya se juega el Superclásico... Los ex jugadores de River sufrieron a la distancia la eliminación del Millonario. Y, en el caso de Sebastián Driussi y Carlos Sánchez, tampoco pudieron contener las respuestas a las cargadas de los hinchas xeneizes, despachándose a través de sus redes sociales personales.
El delantero, hoy en Rusia donde juega para Zenit, disparó a través de su cuenta de Instagram, recordando el incidente del gas pimienta en los octavos de final de la Copa de 2015 y escribió: “Yo estuve en tu abandono”. Por su parte, el volante uruguayo de Rayados también recordó que el Millonario sacó al Xeneize de la Copa Sudamericana 2014 y de la Libertadores siguiente en medio año.
Otro que brindó su respaldo fue Fernando Cavenaghi.
OPINIÓN
Hay que ver cómo reacciona él
Gustavo Yarroch. Cubre River para radio La Red y La Nación.
El tema es así: la semana pasada se habló en la noche previa al partido de ida por las semifinales con Lanús y hasta se llegó a tocar el tema de la pretemporada.
Hasta el martes había optimismo en la dirigencia de River en que el entrenador siga en el club, no digo que ahora hay pesimismo, pero...
Los fundamental es ver cómo reacciona Gallardo ante este duro golpe. Lo que era optimismo hasta el martes se transformó en interrogante porque Gallardo es un tipo muy hermético, que no deja traslucir demasiado lo que siente y reconoció que fue un golpe “durísimo”.
Hay que ver cómo impacta en él eso. Los dirigentes quieren tener todo claro la semana que viene y por eso van a pedir una reunión con Gallardo para después del Superclásico.
En Boca se goza la caída de River como una victoria propia. Así se vio reflejada en las redes sociales y en los memes. Uno de los que gastaron fue Darío Benedetto, delantero y goleador de Boca, aunque al ser consultado al respecto la tiró afuera... “Contento por Iván Marcone, por (Nicolás) Aguirre y por (Jorge) Almirón, que me dirigió cuando llegué a Xolos (México), sólo por eso”.
De todos modos, no se confía de cara al domingo: “Estarán golpeados, quedaron fuera de la Copa, pero no debemos confiarnos, no tendremos ventaja por eso y van a querer levantar cabeza con nosotros”. Asimismo, admitió que hacerle un gol al Millonario en un superclásico es una de las cosas que le faltan en su exitosa -y aún corta- carrera en el club xeneize. “En lo personal es una cuenta pendiente hacerle un gol a River. Pero lo más importante es ganar el domingo y respetar las formas. No se lo quiero transmitir a nadie dentro del equipo, pero en lo personal no hay nada más lindo que ganar este partido como sea”, dijo el “9” en una rueda de prensa realizada después de la práctica matutina.
Cabe recordar que el ex jugador de América de México y Arsenal de Sarandí, entre otros, jugó un solo partido oficial ante River, en mayo pasado, en la derrota de su equipo en la Bombonera por 3 a 1. “Debemos respetar lo que venimos haciendo y nos dio resultados. Los clásicos se juegan a muerte, son partidos aparte, vengas de un triunfo o de una derrota. El resultado en la Copa de ellos no nos importaba porque de cualquier manera nuestro plan es ganar en el Monumental y llevarnos los tres puntos”, analizó.
Su futuro
En cuanto a su futuro, señaló: “No pienso en mi futuro, pienso en el hoy. Ya renové mi contrato con el club, estoy muy bien, la gente me quiere mucho y me siento cómodo con mis compañeros y el cuerpo técnico. No estoy para pensar en otras cosas ahora”.