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Agustín Almendra es sin dudas el hombre de la semana en el fútbol argentino. El jugador de 22 años fue separado definitivamente del plantel profesional luego de una fuerte discusión con Sebastián Battaglia, en la que le cuestionó al entrenador su capacidad de estar al mando del primer equipo de Boca. Esta actitud molestó mucho a sus compañeros, quienes no dudaron en ponerse del lado del técnico y le soltaron la mano al juvenil.
Al parecer, las faltas de respeto de Almendra con el DT y sus colegas eran recurrentes, motivo por el cual, según declaró Darío Benedetto, "había que cortar el problema de raíz". A todo esto se le sumó una revelación de un ex preparador físico del joven surgido en las inferiores del club de la Ribera, que exponen aún más su falta de madurez.
Gerardo Salorio, quien trabajó durante muchos años en distintas categorías juveniles del seleccionado argentino, opinó sobre el cruce del volante con Battaglia y recordó su historia con el futbolista de Boca: "Lo de Almendra no tiene retorno. Cuando vos insultaste ya no hay pedidos de disculpas. A él lo conozco del sudamericano Sub 15 en Colombia. Una vez le dije que estaba yendo por el camino incorrecto y que tenía que hablar con Román".
"Cuando escuché lo que Almendra le dijo al técnico dije que no puede estar tan equivocado este chico. Es un buen chico, pero debe estar mal asesorado y está en el camino incorrecto", agregó.
Según Salorio, las malas conductas de Almendra siempre estuvieron presentes: "Cuando se va de la Sub 15, Agustín se va a un seleccionado Sub 17 y no queda, porque venía con algunos problemas que yo venía detectando, como el uso de celular cuando no debía y otro tipo de cosas".
Al mismo tiempo, el preparador físico contó una historia que vivió junto al protagonista del escándalo: "En inferiores Almendra tenía partidos increíbles y otros que no estaba, no aparecía. En el juvenil de Colombia vi algo parecido. Jugamos por el tercer puesto con Ecuador y en un momento determinado le digo a Agustín: '¿Vas a venir mañana? Porque a veces estás pero no aparecés'. Tuvo un partido increíble, no me habló y me vino a gritar el gol en la cara. Pero me sirvió, porque lo puse en compromiso con el equipo".