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En esta oportunidad, la mechera fue una mujer de 44 años que se había hecho presente alrededor de las 21 del jueves como cualquier clienta en un comercio de ropa ubicado en Avenida Olascoaga del Bajo neuquino. Allí, respetando el usual modus operandi de aprovechar distracciones de los empleados del local, la mujer comenzó a esconder prendas de vestir a la venta entre sus pertenencias.
Luego, una vez que estuvo satisfecha con el botín y vio el momento adecuado, escapó del lugar sin abonar la ropa.
Una empleada de 27 años del negocio, quien había estado mirando de cerca a la mujer y se percató de lo que ocurría, intentó detener a la mechera, pero esta ya había logrado huir. Por ello, con otra de sus compañeras, salieron a la siga de la mujer, a quien alcanzaron e increparon sobre la intersección de Olascoaga y Perito Moreno. Una vez allí, convocaron a la Policía.
Ante el arribo de los efectivos de Comisaría Segunda, la mechera no tuvo otra opción más que admitir el robo y devolver las prendas sustraídas. En total, había logrado tomar a escondidas al menos ocho remeras que equivalían a un valor de más de 18 mil pesos.
Finalmente, se la trasladó a comisaría, donde se la notificó de la imputación en su contra.
Sólo dos días antes, una mechera de 18 años fue descubierta robando en otro comercio de ropa del Bajo y, gracias al aviso de la víctima, fue encontrada por la Policía cometiendo un nuevo robo en un segundo comercio. La joven había robado ropa de un comercio de calle Mitre, y fue identificada y requisada en un local de calle Perito Moreno en el que los efectivos lograron ubicarla minutos más tarde.
Al requisarla durante su estadía en comisaría, también le hallaron bijouterie robada.