Buenos Aires .- Más de un centenar de personas participaron del insólito concierto que ofreció ayer la banda de rock Metallica en la base argentina Carlini, en la Antártida, el continente más frío, ventoso y remoto del planeta.
Integrada por James Hetfield, Lars Ulrich, Hammett y Robert Trujillo, Metallica brindó un recital especial para un reducido grupo de público que siguió su actuación a través de auriculares en un área acondicionada del helipuerto de la base argentina. Allí se instalaron varios domos -carpas con forma de iglú-, preparados para soportar vientos de hasta 150 kilómetros/hora, donde se desarrollará el concierto.
Unas horas antes, los cuatro miembros de Metallica se sumaron al pasaje del Ortelius, el barco que ha conducido desde Ushuaia hasta Carlini, donde también los esperaban los 19 ganadores del concurso "Música Zero". El espectáculo requirió el montaje de más de 25 toneladas de equipos, desde instrumentos a placas solares y carpas, con el objetivo de evitar daños medioambientales.
El proyecto se planteó por primera vez en 2010, pero recibió luz verde hace poco más de un año y ha precisado de un meticuloso protocolo sobre impacto medioambiental supervisado por la Dirección Nacional Antártica (DNA) y auditado por una consultora externa, explica Diego Álvarez, director de Plataforma, productora de "Música Zero".
"Estamos muy contentos de estar aquí", apuntó Lars Ulrich, uno de los fundadores del grupo, que disfruta de esta iniciativa fuera de lo común y que fue seguida por Internet por millones personas. Entre los hits que tocaron, se destacó Enter Sandman, un clásico de la banda.