"En la noche del martes se detectó en esa Unidad un intento de fuga que fue desactivado. A partir de allí hubo mucha tensión hasta ayer miércoles por la tarde, cuando en una requisa se detectó que uno de los reclusos tenía un teléfono celular", explicó Bergés. "un aparato de estas características no puede existir en manos de los internos. Todo eso hizo que se alteraran algunos de ellos y se produjo una escaramuza con los guardias que incluyó una quema de colchones".
"Cuando los oficiales acudieron a apagar el incendio hubo más ataques de los reclusos", indicó. El jefe de Unidades de Detención aclaró que los cuatro oficiales involucrados en los enfrentamientos no resultaron con heridas de consideración y ya están trabajando nuevamente en el penal. En tanto fueron cinco los reclusos que presentaron heridas.
Trascendidos indican que autoridades de Seguridad de la provincia están evaluando realizar algún traslado luego de este incidente, sobre todo teniendo en cuenta que los internos de la 32 no son zapalinos en su mayoría.
"Hemos trabajado mucho para que este tipo de situaciones no se produzca. Algunos de los internos no entienden que tienen que empezar a cambiar", concluyó Bergés.