Presa de un ataque de nervios, la mujer llamó inmediatamente al Comando Radioeléctrico desde su celular, que no fue alcanzado por la delincuente porque había quedado entre las dos butacas delanteras, cerca de la palanca de cambios.
La Policía le tomó la denuncia y el SIEN atendió a la mujer, que estaba casi en estado de shock por el ataque que había sufrido minutos antes.