Hijo de Zinedine Zidane, nació en Francia, pero defiende a los Zorros del Desierto por sus abuelos. Juega con una máscara tras una fractura.
La selección argentina debutará este martes ante Argelia en Kansas City por el Mundial 2026, en un partido con un condimento particular: en el arco africano estará Luca Zidane, hijo de la leyenda francesa Zinedine Zidane.
El arquero nació en Francia, pero representa a la selección africana por el origen de sus abuelos paternos. Desde fines del año pasado defiende esa camiseta, tras haber pasado por las categorías juveniles francesas.
El cambio de federación respondió tanto al vínculo familiar como a la búsqueda de continuidad internacional, que el esquema de la selección mayor de Francia le había dificultado. Con Francia había sido campeón del Europeo Sub 17 en 2015.
Luca nació en Aix-en-Provence hace 28 años, creció en Madrid y se formó en las inferiores del Real Madrid, donde también jugaron sus hermanos Enzo, Théo y Elyaz. A diferencia de ellos, eligió el arco.
Debutó en el primer equipo merengue el 19 de mayo de 2018, dirigido por su padre, en un empate 2-2 ante Villarreal. No logró afirmarse y pasó por Racing de Santander, Rayo Vallecano y Eibar hasta encontrar continuidad en Granada, en la segunda división española.
En el club, Zidane se consolidó como arquero titular indiscutido. En la temporada 2025-26 de la Segunda División española, fue titular en 26 partidos: recibió 32 goles, dejó el arco en cero en ocho ocasiones y registró una efectividad de paradas cercana al 69%, según los portales especializados.
La decisión de jugar para Argelia está ligada a su historia familiar. Sus abuelos, Smaïl y Malika Zidane, emigraron a Francia en 1962, durante la Guerra de Independencia, desde Aguemoune, un pueblo de la región de Cabilia.
Su presencia en el Mundial estuvo en duda. En abril sufrió una fractura de mandíbula tras un choque en acción de juego. Regresó con una máscara negra que le cubre frente, mentón y mejillas.
"Estoy bien, ya no tengo dolor. La operación salió bien", contó el arquero a medios argelinos sobre su recuperación. Pese a la protección, se mueve con naturalidad y sale a descolgar centros sin signos de molestia.
Antes del cruce con Argentina, Zidane fue figura en el triunfo de Argelia por 1 a 0 ante Países Bajos, en un amistoso en Rotterdam. También dejó su arco en cero frente a Uruguay, en Turín.
En la selección argelina disputó siete partidos, recibió tres goles y mantuvo la valla invicta en cinco. En Granada acumuló 27 encuentros en la última temporada.
Con Iker Casillas como referencia, Zidane llega al debut con regularidad en su club y una rápida adaptación al seleccionado, donde busca construir una identidad propia más allá del apellido. "Jugar un Mundial, para un futbolista, es lo más bonito que hay", resumió.
En el arco de Argentina, en frente, estará Emiliano Martínez quien transita la etapa final de su recuperación de una fractura en el dedo anular de la mano derecha y todavía utiliza un apósito que le inmoviliza la zona.