La investigación terminó con cuatro acusados y el decomiso de más de una tonelada de cocaína, valuada en 45 millones de dólares.
Un túnel que contaba con rieles, ventilación, electricidad y hasta con un elevador hidráulico oculto fue descubierto debajo de un comercio en la frontera entre México y Estados Unidos. Según informaron las autoridades, el pasadizo subterráneo era utilizado para traficar droga hacia ese último país.
La estructura clandestina fue encontrada bajo una tienda identificada como “Buy 4 Less”, en la zona de Otay Mesa, en San Diego, durante una investigación encabezada por la Fuerza de Tarea de Seguridad Nacional (Homeland Security Task Force). En el lugar decomisaron cocaína valuada en más de 45 millones de dólares.
Según la Oficina del Fiscal de Estados Unidos para el Distrito Sur de California, el túnel conectaba directamente con la ciudad mexicana de Tijuana y formaba parte de una presunta red utilizada para trasladar cargamentos de narcóticos a través de la frontera.
La causa avanzó tras varios meses de vigilancia sobre el establecimiento, donde los investigadores detectaron movimientos que no coincidían con la actividad habitual de un comercio minorista.
Los agentes comenzaron a concentrar su atención en el local en diciembre de 2025. De acuerdo con la fiscalía, un grupo de siete u ocho supuestos empleados ingresaba y salía del edificio de manera frecuente transportando numerosas maletas, mientras que la presencia de clientes era mínima.
La investigación permitió reconstruir una serie de maniobras logísticas que, según la acusación, estaban vinculadas al traslado de droga mediante una infraestructura subterránea que permanecía oculta bajo el establecimiento. Ante ese escenario, decidieron realizar una serie de seguimientos en las inmediaciones.
Según la acusación federal, los agentes observaron a un hombre cargando objetos pesados en una furgoneta estacionada frente al local. Posteriormente, detectaron la presencia de Brandon Escalante Sandoval, de 26 años y nacionalidad mexicana, quien recorría la zona en bicicleta.
La fiscalía sostiene que Escalante Sandoval retiró una llave oculta cerca de la tapa del combustible de la furgoneta y la movió para facilitar una operación de carga. A continuación, varias personas trasladaron tres congeladores desde ese vehículo hacia una camioneta, donde fueron cargados paquetes.
José Jiménez, de 32 años y residente de San Diego, condujo una de las camionetas interceptadas poco después por agentes del sheriff del condado. Durante la inspección, un perro especializado detectó la posible presencia de sustancias.
Los investigadores también observaron a otras personas retirando cajas pesadas desde el interior del comercio y cargándolas en un segundo vehículo. Según la acusación, ese transporte era conducido por Gregorio Epifanio Hernández López, de 29 años y residente de San Diego.
Una tercera detención involucró a Antonio Cortez, de 18 años y nacionalidad mexicana, quien fue interceptado en las cercanías del lugar.
Las inspecciones realizadas sobre los tres vehículos permitieron decomisar un total de 851 paquetes. De acuerdo con la fiscalía, el peso combinado de la carga superaba una tonelada y las pruebas efectuadas en el lugar dieron resultado positivo para cocaína.
Con esos elementos, las autoridades obtuvieron una orden judicial para registrar el comercio. Durante el procedimiento descubrieron el acceso oculto que conducía al túnel.
Según los datos difundidos por el Departamento de Justicia, el pasadizo tenía aproximadamente 589 metros de longitud y se extendía a unos 17 metros de profundidad.
El acceso estaba escondido debajo del piso de un depósito ubicado en la parte trasera del establecimiento. Las autoridades señalaron que se ingresaba mediante un “sofisticado elevador hidráulico”.
En el interior, los investigadores encontraron sistemas eléctricos, ventilación industrial, paredes reforzadas para evitar derrumbes y una red de rieles destinada al transporte de cargas.
El Departamento de Justicia recordó que desde 1993 fueron descubiertos 99 túneles transfronterizos en el Distrito Sur de California. Sin embargo, la fiscalía destacó que las características técnicas y las dimensiones de la estructura hallada bajo el “Buy 4 Less” la ubicaban entre las más sofisticadas detectadas en la región.
Las autoridades estadounidenses sostienen que el túnel era operado por integrantes vinculados al Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG).
“Esta investigación y esta incautación suponen un duro golpe para el Cártel de Jalisco Nueva Generación”, declaró el lunes Kevin Murphy, agente especial en funciones al frente de Investigaciones de Seguridad Nacional en San Diego.
En declaraciones a medios locales, agregó: “El descubrimiento y desmantelamiento de este sofisticado túnel transfronterizo, junto con la incautación de más de una tonelada de cocaína, ponen de relieve el compromiso y la colaboración de Investigaciones de Seguridad Nacional”.
Hernández López fue acusado de conspiración para utilizar un túnel transfronterizo, conspiración para importar sustancias controladas y conspiración para distribuir sustancias controladas.
Jiménez, Escalante Sandoval y Cortez enfrentan cargos por conspiración para distribuir sustancias controladas.
Según la fiscalía, cada uno de los delitos imputados contempla una pena máxima de cadena perpetua y multas de hasta 10 millones de dólares.