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Devastador fenómeno arrasó con Nepal: la alarma sobre un peligro latente en la Cordillera de los Andes

Una avalancha glaciar arrasó pueblos enteros en pocos minutos. Expertos explicaron el fenómeno que dejó pueblos arrasados y cientos de muertos.

El colapso de un glaciar provocó una devastadora inundación en la frontera entre Nepal y China este miércoles. El agua avanzó acompañada por toneladas de barro, hielo y rocas, destruyó pueblos y arrastró rutas, puentes y edificios en cuestión de minutos. Tras este episodio, surgió la advertencia acerca de un riesgo latente entre Argentina y Chile.

Los primeros balances informaron cientos de muertos y más de mil desaparecidos. La corriente recorrió cerca de 100 kilómetros por los valles del Himalaya y sorprendió a poblaciones que prácticamente no tuvieron tiempo de evacuar.

Durante las horas posteriores comenzó a hablarse de un GLOF, nombre utilizado para las inundaciones provocadas por la ruptura de lagos glaciares. Sin embargo, todavía no está claro si realmente fue este fenómeno o una avalancha de hielo y rocas. Ambos fenómenos también pueden ocurrir en la cordillera de los Andes.

Qué es un GLOF y qué ocurrió realmente en Nepal

La sigla GLOF proviene de Glacial Lake Outburst Flood y describe el vaciamiento repentino de un lago glaciar, depósitos que se forman cuando el agua del deshielo queda contenida detrás de una barrera natural de hielo, rocas y sedimentos.

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El dique entonces puede romperse por la presión acumulada, una lluvia intensa, un sismo, una avalancha o el desprendimiento de una parte del glaciar. Millones de metros cúbicos de agua descienden en ese momento por la montaña y arrastran todo lo que encuentran.

La catástrofe de Nepal no encajaría en esa definición. El Servicio Geológico de Estados Unidos indicó que el desastre habría comenzado con el colapso glaciar y una posterior avalancha de escombros.

“No hubo un lago glaciar involucrado en el origen del aluvión”, explicó el geólogo chileno Felipe Ugalde. La enorme masa de hielo y rocas cayó sobre los cursos de agua, bloqueó momentáneamente su avance y provocó la inundación.

El derrumbe formó además un nuevo lago detrás de los materiales acumulados. Las autoridades mantienen vigilada esa barrera porque su ruptura podría desencadenar una segunda crecida.

Los antecedentes que encendieron la alarma en Argentina

“Lo que pasó en Nepal ya sucedió en la Argentina”, advirtió el investigador del Conicet Juan Pablo Milana al repasar el colapso ocurrido en 2005 en la Laguna de los Erizos, en San Juan. Dicho evento liberó aproximadamente 32 millones de metros cúbicos de agua en apenas 67 minutos.

El aluvión recorrió más de 250 kilómetros, destruyó caminos, afectó cultivos y dejó varias poblaciones aisladas. La baja cantidad de habitantes en el recorrido evitó una tragedia con víctimas fatales.

La corriente alcanzó sectores de Barreal, Sorocayense y La Isla antes de perder fuerza. La Patagonia también tiene antecedentes. Una inundación en el lago Sucia liberó unos cinco millones de metros cúbicos de agua durante la década de 1960, y el desborde del lago Piedras Blancas ya había provocado otro episodio en 1913.

Laguna Torre y el sistema glaciar cercano a El Chaltén, donde podría suceder algo similar a la tragedia de Nepal. (Foto: Phil Venditti/Wikimedia Commons)

Actualmente, una de las zonas observadas se encuentra cerca de El Chaltén. La posibilidad de que un deslizamiento caiga sobre la Laguna Torre y empuje el agua hacia el río Fitz Roy es un peligro para senderos, campamentos, alojamientos y sectores visitados por miles de turistas.

Por qué Chile también está expuesto al fenómeno

El retroceso de los glaciares favoreció la aparición de nuevas lagunas en distintos puntos de la cordillera chilena. Varias siguen contenidas por sedimentos inestables que podrían ceder ante una avalancha, un sismo o una lluvia extrema.

La zona central concentra algunos de los casos que más preocupan. Las cuencas cercanas al río Olivares presentan glaciares, pendientes pronunciadas y depósitos de agua capaces de producir una crecida repentina.

“Lo que vimos en Nepal es un espejo de un riesgo que Chile ya tiene identificado”, señaló Uri Colodro, coordinador de Cambio Climático y Ciudades de WWF Chile.

La experiencia de Nepal mostró que conocer el peligro no alcanza. Cuando millones de metros cúbicos de agua se liberan en pocos minutos, la prevención puede convertirse en la única diferencia entre una evacuación ordenada y una catástrofe.

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