El torrente destruyó carreteras, sepultó vehículos y dejó más de 350 muertos, y miles de desaparecidos. La hipótesis sobre un inusual fenómeno.
Un trágico episodio se vivió con la crecida devastadora del río Bhote Koshi generó una impactante inundación en Nepal, en cercanías a la frontera con China, que arrasó con casas, vehículos y cientos de personas en la región de Nuwakot. Las impactantes imágenes del trágico episodio recorren el mundo.
Hasta el momento, se conoció que el inédito fenómeno dejó más de 1.400 desaparecidos y 350 muertos, según autoridades nepalíes. Mientras tanto, los equipos de rescate continuaron la búsqueda de sobrevivientes tras el colapso de un glaciar que provocó un torrente de agua, hielo, rocas y lodo.
El torrente destruyó carreteras, sepultó vehículos y edificios y paralizó el transporte, mientras una masa de agua y lodo, con una fuerza similar a la de un tsunami, arrasó pueblos y ciudades ubicados a lo largo de los ríos Bhote Koshi y Trishuli.
Ante las impactantes consecuencias que dejó el "alud de barro", los expertos hablan de las distintas hipótesis acerca de la causa de este fenómeno.
Entre las hipótesis que circulan por el momento, los expertos consideran que un "GLOF" es lo que pudo haber originado la impactante tragedia en el país asiático. La sigla proviene de "Glacial Lake Outburst Flood", que significa 'Inundación por desborde de lago glaciar'. A lo que denominan "tsunami desde el cielo".
Los especialistas indican que se trataría de un bloque de hielo que cayó desde un glaciar desde miles de metros de altura pudo haber provocado el desborde que arrastró todo a su paso, a medida que se desplazaba laderas abajo con velocidad arrasadora.
Una riada es una crecida repentina, rápida y violenta del caudal de un río o arroyo. Y en pocas horas puede transformar un cauce tranquilo en una masa de agua, lodo y escombros capaz de arrasar con todo a su paso, como ocurrió este miércoles.
"Un gran trozo de glaciar se desprendió desde unos 5.200 metros y cayó en un valle", explicó Simon Cox, científico principal del instituto neozelandés GNS Science.
"Se transformó en una masa arrolladora de detritos que arrastró rocas, sedimentos, árboles y todo lo que se interponía en su camino, y lo lanzó a toda velocidad por el cañón", detalló a la AFP.
En un primer momento, las autoridades nepalíes y chinas indicaron que un terremoto de magnitud 4.4 habría sacudido la región fronteriza. Resulta que horas después, el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) realizó un análisis posterior de las ondas sísmicas y determinó que no existió un sismo previo a la tragedia.
El temblor fue en realidad la vibración producida por el impacto masivo del propio deslizamiento de tierra al caer, el cual tuvo una potencia equivalente a un terremoto de magnitud 5,2.
En relación a este hecho, Mohan Bahadur Chand, profesor asistente del Departamento de Ciencias Ambientales de la Universidad de Kathmandú, detalló a Reuters que "luego se produjo otra caída de unos 3.000 metros hasta alcanzar los ríos, y esa combinación de altura e impacto terminó de derretir el hielo roto y sumó aún más sedimento al flujo".
Calcular exactamente cuánta parte del glaciar se derrumbó llevará tiempo, dijo el científico Cox, pero podría oscilar entre "medio millón de metros cúbicos y decenas de millones de metros cúbicos".
Expertos sugirieron que el GLOF es un riesgo creciente a medida que los glaciares se derriten debido al cambio climático. Esto ocurre cuando una frágil pared de escombros que retiene un lago formado por el derretimiento del glaciar se derrumba repentinamente, liberando el agua que se encuentra detrás.
De igual manera, no se detectó la presencia de lagos glaciares cerca del lugar del colapso e indicaron que el agua acumulada debajo del glaciar podría haber caído en cascada junto con el bloque que se desprendió.
Los glaciares están en retroceso en todo el mundo, lo que genera riesgos de desastres, pero también priva a las comunidades situadas río abajo de fuentes de agua vitales.