Permanecieron durante cinco horas en una balsa salvavidas hasta que militares estadounidenses los encontraron antes de una tormenta frente a la costa de Florida.
Once personas sobrevivieron a la caída de un avión bimotor en el océano Atlántico y permanecieron durante horas a la deriva dentro de una balsa salvavidas hasta que un operativo militar de Estados Unidos logró ubicarlas frente a la costa de Florida y ejecutar el rescate.
La aeronave había despegado desde Marsh Harbor, en Bahamas, y se dirigía hacia Freeport, otro aeropuerto del archipiélago, cuando sufrió una falla en el motor y terminó precipitándose al agua.
El accidente ocurrió a unas 80 millas de la costa este de Florida, cerca de Melbourne, una ciudad ubicada al norte de Miami.
La alerta de emergencia se activó alrededor de las 11 de la mañana del martes, cuando el Servicio Guardacostas de Estados Unidos recibió la señal de un transmisor localizador de emergencia (ELT) emitido por el avión. A partir de esa notificación comenzó un operativo de búsqueda en el océano.
En el momento en que se recibió el aviso, un helicóptero HH-60W Jolly Green II del 920 Ala de Rescate ya realizaba una misión de entrenamiento y fue redirigido inmediatamente hacia la zona. También participaron un avión C-27 Spartan del Servicio Guardacostas y un HC-130J Combat King II de la Base de la Fuerza Espacial Patrick.
Las autoridades localizaron finalmente a las 11 personas adultas, todas de nacionalidad bahameña, dentro de una balsa salvavidas que flotaba en el océano Atlántico.
Según detallaron los militares, habían permanecido aproximadamente cinco horas esperando ser rescatadas. “Con solo mirarlos, se podía percibir claramente que se encontraban en una situación de angustia física, mental y emocional”, declaró el capitán Rory Whipple, según reportaron medios locales.
Whipple explicó que entre las principales preocupaciones de los rescatistas figuraba el estado físico de los pasajeros tras varias horas expuestos en el agua.
“Además, se trató de un accidente aéreo; por lo tanto, es posible que presenten cualquier tipo de lesión”, añadió.
Según indicó, las personas rescatadas no tenían forma de comunicarse con el exterior mientras permanecían en el agua. “Ni siquiera sabían que íbamos en camino hasta que estuvimos justo sobre sus cabezas”, afirmó.
La mayor Elizabeth Piowaty, comandante de la aeronave HC-130J Combat King II, explicó que el operativo se desarrolló mientras una tormenta eléctrica avanzaba hacia la zona donde flotaban los sobrevivientes.
“Una vez que sobrevolamos la zona y los identificamos, vimos que se acercaba una tormenta eléctrica, por ello, tenían extendida su lona impermeable para protegerse de la intemperie”, relató.
Piowaty explicó que el transmisor localizador de emergencia del avión emitió automáticamente una señal de emergencia. “Se activa ante un determinado nivel de impacto al chocar con la tierra o el agua”, explicó. “Ese impacto puede activar el sensor, el cual se dispara y emite las notificaciones correspondientes”, precisó.
La oficial afirmó que sobrevivir a un amerizaje forzoso es extremadamente inusual. “No tengo conocimiento de nadie que haya sobrevivido a un amerizaje forzoso en el océano”, indicó.
“Por consiguiente, el piloto debió de estar muy pendiente del estado del mar y del oleaje, intentando aterrizar a la velocidad aérea más baja posible, pero garantizando la máxima seguridad. Y, a juzgar por lo que he visto, el hecho de que todas esas personas hayan sobrevivido resulta, francamente, milagroso”, aseguró.
Las autoridades informaron además que el helicóptero de rescate tenía pocos minutos de combustible al momento de subir a los sobrevivientes, quienes fueron trasladados al Aeropuerto Internacional de Melbourne Orlando, donde quedaron internados en condición estable.
El Centro de Pronósticos de FOX informó que en la zona del accidente había presencia de tormentas y condiciones meteorológicas inestables. El Servicio Meteorológico Nacional había advertido además sobre fuertes probabilidades de lluvias y tormentas eléctricas durante esa tarde en la región de Melbourne.