La víctima, de 22 años, recibió varias heridas con arma blanca y sufrió quemaduras graves. Permanece internada en estado crítico.
Un brutal episodio de violencia conmociona a Brasil. Mariele Vitória Alves de Lima, empleada administrativa de 22 años, fue atacada por un excompañero de trabajo después de negarse a salir con él.
El agresor, identificado como José Leonardo Pereira da Silva, la apuñaló y posteriormente le prendió fuego. La joven permanece hospitalizada en estado delicado mientras avanza la investigación.
El episodio ocurrió este lunes, cuando el agresor, que había sido despedido de la empresa hace un mes, irrumpió en el lugar de trabajo de Mariele.
Según contaron familiares y testigos, el hombre la atacó con un cuchillo y luego le arrojó thinner, un solvente inflamable, para finalmente prenderla fuego.
La familia de Mariele contó que el agresor insistía en tener una relación amorosa con la joven, pero ella siempre dejó en claro que no quería nada con él.
Incluso, Mariele decidió cortar todo vínculo, bloqueándolo en redes sociales y evitando cualquier tipo de contacto.
“Él trabajaba con ella y se enamoró, pero ella no quería nada. Terminó hasta la amistad porque se dio cuenta de que él no era quien decía ser”, explicó Estefânia Maria da Cunha, hermana de la víctima, en declaraciones a la prensa local.
Testigos aseguraron que el ataque fue premeditado. Tras apuñalarla, el agresor utilizó solvente para incendiar el cuerpo de Mariele.
La joven fue trasladada de urgencia al Hospital da Restauração, en el barrio Derby de Recife, donde permanece internada en la Unidad de Terapia Intensiva. Su estado de salud es estable, según informaron sus familiares.
La policía localizó al sospechoso en su domicilio, con cortes en el abdomen y el brazo. Además, encontraron el celular de Mariele escondido debajo de la cama del agresor.
“Todo fue planeado. Él tiene que pagar por lo que hizo. Cada día hay un caso nuevo y no hay castigo suficiente para estos hombres”, expresó con dolor la tía de la víctima, Adenil Alves de Barros.
El padre de Mariele, Diego Adriano Barros da Silva, manifestó su indignación: “¿Cuántas mujeres más tienen que morir? Ella estaba trabajando, persiguiendo un sueño, y este monstruo la apuñaló y la quemó. Queremos justicia y castigo para él”.
La familia insiste en que Mariele nunca tuvo ningún tipo de relación con el agresor y que él la acosaba desde hacía tiempo, llegando incluso a seguir a sus familiares en redes sociales.