La víctima tenía 44 años y participaba de una excursión en un sendero de Río de Janeiro. El accidente quedó registrado en un video.
Un hombre de 44 años murió tras caer unos 150 metros por un acantilado cuando intentaba tomarse una foto en un sendero turístico de la región metropolitana de Río de Janeiro, Brasil.
El accidente ocurrió durante la mañana del domingo en el sendero Pedra do Macaco, en Maricá, y quedó registrado en una grabación realizada por otra integrante del grupo.
Según informó la Policía Militar, la víctima, identificada como Caio Rocha Aguiar Arrabal, subió a una roca ubicada en la parte más alta del recorrido para fotografiarse y mientras descendía perdió el equilibrio y se precipitó por una pendiente de gran altura.
Caio formaba parte de un grupo que acompañaba a visitantes provenientes de Araruama en una actividad de senderismo.
De acuerdo con los datos aportados por las autoridades, Caio bajaba por la formación rocosa y cuando intentó modificar su posición para continuar el descenso de frente, perdió la estabilidad y cayó.
Una persona que integraba el grupo registraba la escena con un teléfono celular e incluso le había pedido momentos antes que tuviera cuidado. En la grabación puede observarse a la víctima desplazándose sobre una roca situada en la cima del sendero antes de la caída.
El lugar donde ocurrió el accidente es uno de los puntos turísticos más conocidos de Maricá. La formación rocosa ofrece vistas abiertas de la región y forma parte de los recorridos frecuentados por visitantes y excursionistas. Por ese motivo, numerosos visitantes suelen acceder a ese punto para obtener fotografías del paisaje.
Matheus Moura, instructor de rescate de la Defensa Civil de Maricá, se encontraba cerca del lugar cuando ocurrió el accidente y colaboró con el Cuerpo de Bomberos durante la búsqueda.
El operativo comenzó a las 11:40 de la mañana y se prolongó durante aproximadamente cuatro horas debido a las dificultades para acceder al sitio donde había caído la víctima.
Los equipos de emergencia trabajaron en una zona de vegetación densa y terreno complejo. Las tareas incluyeron maniobras con cuerdas y apoyo de una aeronave para llegar hasta el lugar.
"Fue un rescate muy complejo y difícil. Tuvimos que entrar en una zona de bosque denso y cerrado, de difícil acceso, para llegar hasta él. Hicimos escalada, ascensos con cuerda, tuvimos que pasar por varios procesos para llegar al lugar y logré llevar a cabo el rescate junto con la aeronave", dijo Matheus a G1.
Cuando los rescatistas lograron alcanzar a Caio, ya había fallecido.
Caio Rocha Aguiar Arrabal residía en Araruama, una ciudad ubicada en la Región de los Lagos del estado de Río de Janeiro. Según G1, trabajaba junto a un equipo que guiaba grupos por distintos senderos de la región. Sin embargo, todavía no contaba con una habilitación formal como guía.
Según la información obtenida por ese mismo medio brasileño, trabajaba junto a un equipo que guiaba grupos por distintos senderos de la región. Testigos señalaron que en esta oportunidad acompañaba al grupo para familiarizarse con el recorrido porque era la primera vez que realizaba ese trayecto.
El accidente ocurrió pocas semanas después de otro episodio fatal registrado también en Maricá. A mediados de junio, Rosemary Suzart Garcia, de 59 años, murió tras caer unos 30 metros desde una cueva mientras se dirigía hacia el punto de anclaje para realizar una actividad de rápel junto a un grupo de 15 personas.
Según declararon testigos a la Policía en aquel caso, la mujer llevaba colocado el equipamiento de protección correspondiente cuando perdió el equilibrio y cayó por una zona de pendiente pronunciada.