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Un informante interno fue determinante en la operación autorizada por Donald Trump, le ofrecieron 50 millones de dólares.
Un agente de la CIA infiltrado en el régimen chavista siguió de cerca los movimientos de Nicolás Maduro y aportó información decisiva para la operación que terminó con su captura por las fuerzas especiales de Estados Unidos.
Según revelaron fuentes con conocimiento del operativo, la agencia de inteligencia estadounidense contó con la autorización del entonces presidente Donald Trump para llevar adelante acciones encubiertas en Venezuela, que se apoyaron en el monitoreo preciso del mandatario en los días previos al despliegue final.
La agencia de espionaje estadounidense monitoreó la posición y los movimientos de Maduro con una flota de drones furtivos, además de la información proporcionada por sus fuentes venezolanas.
No se sabe cómo la CIA reclutó a la fuente venezolana que informó a los estadounidenses sobre la ubicación de Maduro. Sin embargo, ex funcionarios afirmaron que la agencia recibió claramente la ayuda de la recompensa de 50 millones de dólares que el gobierno estadounidense ofreció por información que condujera a la captura del líder chavista.
En su audiencia de confirmación el año pasado, John Ratcliffe, director de la CIA, prometió que lideraría una agencia más agresiva, dispuesta a realizar operaciones encubiertas para recopilar información y promover la política estadounidense.
El presidente Trump autorizó a la CIA para tomar medidas más agresivas el otoño pasado, y posteriormente, en noviembre, aprobó la planificación y preparación de una serie de operaciones en Venezuela.
A finales de diciembre, la agencia de inteligencia de EE.UU. utilizó un dron armado para llevar a cabo un ataque contra un muelle que, según funcionarios estadounidenses, estaba siendo utilizado por una banda venezolana para cargar drogas en embarcaciones.
Una de las personas informadas sobre la captura de Maduro afirmó que fue fruto de una estrecha colaboración entre la agencia y el ejército, e implicó "meses de planificación meticulosa". Un alto funcionario estadounidense afirmó que la CIA y los analistas de operaciones especiales tenían al líder venezolano Maduro "localizado" desde el principio de la planificación de la operación.
Si bien la CIA desempeñó un papel fundamental en la planificación y ejecución, la misión fue una operación policial a cargo de las fuerzas de operaciones especiales del ejército estadounidense, y no una operación realizada bajo la autoridad de la agencia.
Nicolás Maduro arribó a Nueva York bajo un fuerte operativo de seguridad luego de ser capturado en una acción coordinada por el gobierno de Donald Trump. El líder chavista y su esposa, Cilia Flores, fueron escoltados por agentes de la Administración para el Control de Drogas y trasladados al Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn, donde permanecerán detenidos a la espera de su comparecencia judicial por acusaciones de narcotráfico y terrorismo.
La cuenta oficial de respuesta rápida de la Casa Blanca compartió un video en el que se lo vio a Maduro con claridad, esposado y en sandalias, escoltado por agentes federales a través de una instalación de la Administración para el Control de Drogas (DEA) en Nueva York. Lejos de mostrarse desanimado, el izquierdista de 63 años declaró en inglés: “Buenas noches, feliz Año Nuevo”. Sin embargo, luego expresó en español: “Qué triste”.