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El hallazgo se realizó en un almacén del Callao durante un operativo contra una red de tráfico ilegal. Tres personas fueron detenidas.
La Policía Nacional de Perú incautó doce toneladas de aletas de tiburón valuadas en unos 15 millones de dólares, en un operativo llevado a cabo en la provincia portuaria del Callao. El cargamento estaba preparado para ser exportado al mercado asiático y fue hallado en un almacén perteneciente a una organización criminal dedicada al tráfico ilegal de fauna marina.
El procedimiento, llevado a cabo por la Dirección de Protección del Medio Ambiente, permitió descubrir miles de aletas de distintas especies, muchas de ellas en peligro de extinción.
Según informó ese organismo, las piezas estaban secadas, clasificadas y empaquetadas para su envío. En ese contexto, fueron detenidas tres personas vinculadas a una red conocida como “Los Aleteros”.
En las imágenes difundidas por la Policía se observan estanterías y cajones repletos de aletas de tiburón de diferentes tamaños. Las autoridades estimaron que el material provenía de la captura de miles de ejemplares en aguas del Pacífico.
La organización obtenía las aletas mediante pesca directa, las procesaba y luego falsificaba permisos para simular exportaciones legales.
De acuerdo con la investigación, el cargamento tenía como destino el mercado asiático, donde las aletas de tiburón alcanzan un alto valor comercial.
En países como China y Japón, por caso, son utilizadas en sopas y platos de lujo, lo que alimenta una demanda sostenida y genera un comercio ilegal que impacta gravemente en las poblaciones de tiburones del Pacífico sur.
El jefe de la Dirección de Investigación Criminal (Dirincri), Manuel Losada, confirmó que muchas de las aletas correspondían a especies amenazadas.
“Se trata de un cargamento millonario que iba a salir del país hacia Asia con documentación falsa”, declaró a medios locales.
La autoridad explicó, además, que los pescadores cortaban las aletas en alta mar y arrojaban los cuerpos de los animales, una práctica conocida por su impacto ecológico negativo.
El operativo también permitió la incautación de documentación apócrifa, equipos de secado industrial y registros que serán analizados por la Fiscalía Especializada contra el Crimen Organizado.
Según comprobaron los investigadores, “Los Aleteros” funcionaban en un depósito ubicado en el Callao, una de las zonas portuarias más activas del país. Desde allí, la organización procesaba las aletas y coordinaba su envío al extranjero.
Consideran, en paralelo, que la banda operaba desde hace varios años y contaba con contactos en el comercio marítimo para encubrir los envíos.
Incautan en Perú un cargamento de aletas de tiburón valuado en 15 millones de dólares que iba hacia el mercado asiático.
La intervención fue parte de un plan de la Dirección de Protección del Medio Ambiente para combatir el tráfico de especies marinas.
Las aletas incautadas fueron trasladadas a un depósito judicial. Allí, especialistas del Ministerio del Ambiente llevarán a cabo distintos análisis para tratar de identificar las especies y evaluar, en consecuencia, el impacto ecológico de la actividad ilegal.
Las autoridades peruanas manifestaron públicamente que este decomiso constituye uno de los mayores registros de tráfico de fauna marina en la última década.