El crucero transporta a más de 3.100 personas y había iniciado el viaje el 29 de abril. Cuál es el virus que preocupa en cruceros y hoteles.
En medio de la alerta que hay por los casos de Hantavirus que se detectaron a bordo del crucero MV Hondius, que había partido desde Ushuaia, ahora las autoridades sanitarias detectaron un nuevo brote viral que ya afecta a más de un centenar de personas dentro del Caribbean Princess, un crucero operado por la compañía Princess Cruises.
Las autoridades estadounidenses ya preparan una inspección especial sobre la embarcación, que tiene previsto arribar este lunes a Puerto Cañaveral, en Florida.
El episodio alarmó a organismos de salud y autoridades portuarias debido a la rapidez con la que se propagaron los contagios durante el viaje. Según la información oficial difundida por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC), al menos 115 personas presentaron síntomas compatibles con una gastroenteritis viral severa.
Entre los afectados hay 102 pasajeros y 13 integrantes de la tripulación. El crucero transporta a más de 3.100 personas y había partido el pasado 29 de abril desde Fort Lauderdale.
Los cuadros reportados incluyen vómitos intensos, diarrea y fuertes malestares gastrointestinales, una combinación típica del norovirus, uno de los virus más contagiosos dentro de espacios cerrados.
Se trata del norovirus suele ser conocido popularmente como una especie de “gripe estomacal”, aunque especialistas remarcan que no guarda relación con la influenza tradicional. Se trata de un patógeno extremadamente resistente, capaz de permanecer activo sobre distintas superficies durante largos períodos.
Además, presenta otra característica que preocupa especialmente a las autoridades sanitarias: necesita muy poca cantidad viral para transmitirse de una persona a otra.
Por ese motivo, los cruceros representan uno de los escenarios ideales para su circulación. Miles de pasajeros comparten comedores, ascensores, piscinas, bares y espacios recreativos durante varios días consecutivos, lo que facilita la propagación.
En el caso del Caribbean Princess, el virus alcanzó al 3,3% de los pasajeros en menos de dos semanas de travesía. Frente al avance de los contagios, la empresa activó un protocolo sanitario de emergencia que incluyó el aislamiento inmediato de las personas enfermas dentro de sus camarotes.
También se reforzaron las tareas de desinfección en sectores comunes y privados mediante productos químicos especiales orientados a eliminar el virus. Como parte de las restricciones temporales, varias actividades grupales quedaron suspendidas para reducir contactos estrechos entre pasajeros.
El equipo médico del barco, mientras tanto, mantiene un monitoreo permanente sobre las personas afectadas, especialmente para evitar cuadros graves de deshidratación, una de las complicaciones más delicadas vinculadas al norovirus.
La situación sanitaria no solo generó preocupación en Estados Unidos. Cuando el crucero llegó a Puerto Plata, en República Dominicana, las autoridades sanitarias locales decidieron impedir el descenso de cualquier pasajero que mostrara síntomas compatibles con la enfermedad.
El Ministerio de Salud dominicano explicó que el principal temor radica en las complicaciones derivadas de la pérdida extrema de líquidos, sobre todo en adultos mayores y personas con problemas de salud preexistentes.
La decisión buscó evitar posibles contagios dentro del puerto y proteger al personal local que mantiene contacto con turistas internacionales.
El brote registrado en el Caribbean Princess apareció además en un contexto especialmente sensible para el sector marítimo internacional. En las últimas semanas también surgieron reportes sanitarios vinculados a otros barcos, como el caso del MV Hondius, donde se investigaron posibles contagios de hantavirus durante una travesía.
Aunque ambas enfermedades presentan características completamente distintas, los organismos internacionales reforzaron los controles epidemiológicos sobre cruceros y embarcaciones turísticas.
Los CDC estadounidenses ya confirmaron que el Caribbean Princess será sometido a un proceso de saneamiento profundo apenas llegue a Puerto Cañaveral. Las tareas incluirán una desinfección integral de camarotes, cocinas, restaurantes, baños y sectores recreativos antes de autorizar una nueva salida comercial y así evitar nuevos brotes.