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El polémico episodio entre el expresidente de la Real Federación española y la futbolista durante los festejos por la obtención del Mundial femenino en 2023.
El expresidente de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) Luis Rubiales conoció este jueves su condena por el beso en la boca que le dio a la futbolista Jenni Hermoso durante los festejos por la obtención del Mundial femenino de Australia y Nueva Zelanda 2023.
Tras encontrarlo responsable del delito de agresión sexual, la Justicia de España lo condenó a abonar una multa de 10.800 euros, más una indemnización de 3.000 euros por daños morales a la actual jugadora de Tigres de México, de 34 años.
Además, el juez José Manuel Fernández-Prieto, de la Audiencia Nacional, le prohibió a Rubiales acercarse a menos de 200 metros de Hermoso, ni comunicarse con ella por ninguna vía durante el lapso de un año.
Eso sí, la Justicia lo absolvió del delito de coacciones a la jugadora para que le restase importancia a ese beso, que opacó notablemente aquella consagración del seleccionado femenino y generó prácticamente un cataclismo en el fútbol de ese país. De hecho, Rubiales tuvo que renunciar al cargo que ocupaba desde mayo de 2018.
También fueron absueltos del mismo delito el exentrenador de la Selección femenina Jorge Vilda y los exdirectivos Albert Luque, exdirector de Fútbol de la sección masculina, y Rubén Rivera, por entonces cabeza del departamento de marketing de la Federación y quien acompañó a las jugadoras al viaje a Ibiza que las jugadoras obtuvieron como premio por aquel logro.
Según el juez, Rubiales realizó "de forma sorpresiva un acto que atenta contra la libertad sexual de otra persona, sin consentimiento de la agredida". En paralelo, su fallo destacó que esa “no es la forma normal de saludar a las personas con quienes no se mantiene una relación de afectividad".
Fernández-Prieto, además, dijo confiar plenamente en la veracidad del testimonio que brindó Hermoso durante el juicio, celebrado del 3 al 14 de febrero de este año.
De todos modos, teniendo en cuenta que le impuso a Rubiales una pena inferior a la solicitada por la Fiscalía, el juez tuvo que argumentar su resolución. Dijo, en ese sentido, que la agresión, aun "siendo siempre reprochable, es encuadrable dentro de las de menor intensidad del Código Penal, al no mediar violencia ni intimidación".
En líneas generales, parece ser un fallo que benefició los intereses de Rubiales, debido a que la Fiscalía de la Audiencia Nacional había solicitado para él una condena de 2 años y 6 meses de cárcel. En detalle, pretendían que pague un año por la agresión sexual y 18 meses por las coacciones.
Pese a esto, Rubiales anticipó que lo apelará. "Ha decidido que va a recurrir la sentencia", indicó su abogada, Olga Tubau.
Aún meses después de sucedido el episodio, la campeona del mundo y goleadora de la Selección de España mantuvo su postura al sostener que el beso no fue “en ningún momento consentido”. Además, denunció que tras el hecho recibió presiones.
Mientras entregaban las medallas de premiación a las campeonas del Mundo, el entonces presidente de la federación española, Luis Rubiales, tomó de la cara a Jenni Hermoso y le dio un beso en la boca. La escena generó controversia y recorrió rápidamente el mundo.
“El deseo que podía tener en ese beso era exactamente el mismo al que podría tener dándole un beso a mi hija”, intentó justificarse el dirigente. Días después las FIFA decidió suspenderlo a Rubiales de su cargo e iniciar una investigación. Finalmente, renunció a su cargo en la RFEF.
Por su parte, la actual jugadora de Tigres de México expresó: “Me sentí vulnerable y víctima de una agresión, un acto impulsivo, machista, fuera de lugar y sin ningún tipo de consentimiento por mi parte”.