El episodio ocurrió en una aldea de Namibia cuando un grupo de vecinos rodeó a un paquidermo baleado creyendo que estaba sin vida.
Una mujer de 46 años murió tras ser atacada por un elefante en el norte de Namibia, luego de acercarse y tirarle de la cola junto a un grupo de residentes mientras el animal permanecía tendido en el suelo con heridas de bala.
La víctima fue identificada como Klaudia Mwaala y de acuerdo con testigos formaba parte de un grupo de ocho personas que siguieron al elefante macho después de que fuera baleado la noche anterior en la aldea de Omugulugombashe, en la región de Omusati, cuando ingresó en áreas de cultivo de la comunidad.
Un video grabado por uno de los presentes registró el momento en que estas personas encuentran al animal acostado. En las imágenes se observa que el elefante presentaba una herida visible en una de sus patas.
De acuerdo con testimonios citados por fuentes locales, varios de los vecinos pensaron que el animal estaba indefenso y en ese contexto, entre risas, algunos comenzaron no solo a acercarse para observarlo de cerca, sino también a llevar a cabo el desafío de tirarle de su cola.
El video muestra cómo Mwaala se aproxima por detrás del elefante. Antes de tocarlo, la mujer se colocó frente a la cámara para registrar el momento. Luego golpeó dos veces la parte trasera del animal con la mano y tomó la cola. Tras tirar de ella, se alejó rápidamente mientras continuaba la grabación.
Instantes después, otra persona del grupo, que vestía una camisa roja, repitió la acción y también tiró de la cola. Testigos indicaron que posteriormente otro aldeano efectuó un segundo disparo contra el elefante. Tras ese momento, algunos creyeron que el animal había muerto.
Bajo esa suposición, varias personas volvieron a acercarse. Uno de ellos se aproximó a la cabeza y a los colmillos para intentar tomar una fotografía, pero de forma repentina, el elefante abrió los ojos y se incorporó.
Todos retrocedieron cuando el animal se puso de pie e intentaron alejarse del lugar, pero éste avanzó hacia la víctima, quien según los testigos cayó al suelo. Allí fue pisoteada por el elefante.
“Seguimos al elefante y más tarde otro aldeano le disparó de nuevo y se desplomó”, dijo Johannes Paulus, uno de los testigos del incidente. Y agregó: “Mwaala pensó que estaba muerto y se acercó para tocarle la cabeza mientras otros tomaban fotos”.
“El elefante se puso de pie, emitió un sonido y ella intentó huir, pero desafortunadamente cayó de espaldas y fue entonces cuando el elefante la atacó y la pisoteó. Murió en el acto”, describió.
Por su parte, otro vecino llamado Delwin Buchane también describió lo ocurrido en una publicación realizada en Facebook. “El elefante se quedó en silencio y la gente pensó que había muerto y unos tres o cuatro se acercaron sigilosamente para tomarse selfies con él”, escribió.
“Entonces esta mujer se acercó y se giró para tomarse una selfie… pero de repente el animal soltó un fuerte y furioso resoplido y se puso de pie”, añadió.
Luego, graficó: “Ella lanzó un grito ensordecedor cuando empezó a pisotearla. Entonces se hizo un silencio absoluto. Nadie podía hacer nada. Fue terrible”.
El Departamento de Medio Ambiente de Namibia abrió una investigación para determinar las circunstancias del hecho.
Según informaron las autoridades, el elefante presentaba heridas graves y se encontraba en un estado de fuerte estrés, lo que lo volvía imprevisible.
Tras el ataque, agentes del organismo decidieron sacrificar al animal debido a la gravedad de las lesiones.
Mwaala era madre de cuatro hijos. Su esposo, Festus Lipinge, de 49 años, la describió como una "buena mujer" y una "buena madre". “Todo esto es muy difícil de entender”, expresó el hombre.
“Mwaala era muy pacífica y estaba dedicada a nuestros cuatro hijos”, agregó luego, según declaraciones citadas por medios namibios.