Las excavaciones en California también permitieron recuperar 21 cráneos caninos, cientos de huesos y restos con evidencias compatibles con disparos.
Las autoridades de California encontraron los restos de 117 perros y recuperaron más de 600 collares a través de excavaciones ordenadas por la Justicia de Estados Unidos en el marco de una investigación en un refugio de animales del condado de Humboldt.
El procedimiento se realizó en la propiedad de Miranda’s Rescue Animal Sanctuary, ubicada en la ciudad de Fortuna, donde además fueron hallados 21 cráneos caninos, cientos de huesos y otros restos enterrados.
La Oficina del Sheriff del Condado de Humboldt informó que los cuerpos se encontraban en diferentes estados de descomposición y estaban distribuidos en al menos dos puntos de la propiedad.
Parte de los restos fueron encontrados intactos, mientras que otros presentaban un nivel de deterioro que dificultó su extracción. Durante las tareas de inspección, los investigadores identificaron además un sector dentro de un granero cerca del cual fueron encontrados más de 600 collares para perros.
Equipos veterinarios informaron que se efectuaron radiografías sobre decenas de cuerpos encontrados durante las excavaciones y que muchos de esos estudios mostraron la presencia de fragmentos de bala.
De acuerdo con la Oficina del Sheriff, en numerosos casos las heridas compatibles con disparos parecían estar vinculadas con la muerte de los animales. El sheriff, William Honsal, describió el escenario encontrado por los equipos de trabajo como una “escena terrorífica”.
En un comunicado difundido por la oficina que dirige, sostuvo que la investigación demandará tiempo debido a la gran cantidad de pruebas reunidas.
Todo comenzó luego de que la Oficina del Sheriff recibiera en abril denuncias relacionadas con presuntos hechos de crueldad animal, fraude y otras posibles irregularidades vinculadas al funcionamiento del refugio. En ese momento, el caso fue asignado a la División de Delitos Mayores del condado.
Una declaración jurada incorporada al expediente señaló que dos defensores de los animales aportaron información a las autoridades. Uno de ellos posee un terreno vecino al refugio y utilizó cámaras de rastreo para observar movimientos cerca de un presunto sitio de entierro.
Posteriormente, según el documento judicial, esas personas ingresaron a la propiedad y desenterraron restos de perros.
Una primera orden de allanamiento fue ejecutada el 1 de mayo y durante ese procedimiento los investigadores determinaron que un número significativo de animales vinculados al refugio no había podido ser localizado.
Una segunda orden de registro, en tanto, permitió realizar excavaciones en el predio y derivó en el hallazgo de los 117 restos caninos recuperados por las autoridades.
La fundadora del refugio, Shannon Miranda, publicó un comunicado en el sitio web de la organización la semana pasada. Allí afirmó que la cobertura mediática y los comentarios difundidos en internet “han presentado una imagen incompleta y, en algunos casos, inexacta de nuestro trabajo”.
“En Miranda’s Rescue, nuestra misión es salvar a tantos animales como podamos de manera segura, siempre equilibrando la compasión por los animales con nuestra responsabilidad de proteger a las familias, los niños, otras mascotas y al público”, aseguró.
También escribió: “Miranda’s Rescue es un refugio donde no se mata. No practicamos la eutanasia a los animales simplemente para hacer espacio”.
Sin embargo, agregó que “hay circunstancias poco frecuentes en las que la eutanasia puede ser necesaria: cuando un animal sufre una condición terminal o cuando representa un peligro grave y continuo para las personas u otros animales”.
“En esas situaciones, tomamos la decisión más humana y responsable que podemos, siempre teniendo en cuenta la seguridad pública y el bienestar animal”, expresó en el comunicado.