Las piedras de granizo alcanzaron un tamaño similar al de un huevo. Hay alerta máxima y se esperan vientos de 100 km/h.
Una tormenta de granizo de menos de 20 minutos dañó techos, ventanas y autos en el norte de Florianópolis, uno de los destinos brasileños más elegidos por los argentinos. Algunas piedras alcanzaron el tamaño de pelotas de tenis y dejaron las calles cubiertas de hielo.
El temporal golpeó con fuerza los barrios de Canasvieiras, Ingleses, Jurerê, Daniela y Cachoeira do Bom Jesus. Los videos grabados por los vecinos muestran parabrisas perforados, autos con la carrocería abollada y viviendas con agujeros en los techos.
La destrucción no se limitó a la isla: más de 3.200 casas resultaron afectadas en 24 municipios de Santa Catarina y cinco ciudades declararon la emergencia. Una mujer de 39 años murió después de ser alcanzada por un rayo.
La tormenta comenzó cerca de las 19.30 del sábado 29 de agosto. En pocos minutos, el cielo se oscureció y una intensa caída de granizo obligó a vecinos y turistas a buscar refugio. Canasvieiras fue uno de los sectores más castigados.
Las piedras rompieron tejas, chapas, vidrios y estructuras ubicadas en patios y balcones. El hielo también se acumuló sobre las calles y dificultó la circulación.
“Duró cerca de 20 minutos, pero fue muy intensa”, contó Andressa Aureliano, una mujer de 40 años que presenció el temporal. La violencia del fenómeno tomó por sorpresa a quienes se encontraban dentro de sus casas. Epagri/Ciram, el organismo meteorológico de Santa Catarina, indicó que el episodio más severo duró aproximadamente diez minutos. La tormenta estuvo asociada al avance de un frente frío sobre el litoral del estado.
El balance actualizado elevó a unas 2.000 la cantidad de viviendas afectadas solamente en Florianópolis. La mayoría de los daños se concentró en la zona norte de la isla, donde el municipio distribuyó lonas para cubrir los techos perforados.
La ciudad declaró la situación de emergencia para acelerar la asistencia a las familias y la compra de materiales. Las autoridades también prepararon un operativo para registrar a los damnificados y entregar tejas.
Biguaçu contabilizó unas 900 casas dañadas. En Ipuaçu fueron afectadas 210 viviendas, mientras que Bom Jesus registró 81 y Quilombo otras 32. Los cinco municipios declararon la emergencia.
La tormenta también provocó caídas de árboles, cortes de energía y bloqueos en distintos caminos. Las lluvias más intensas dejaron acumulados cercanos a los 60 milímetros en el Planalto Sur y en las zonas serranas de la Gran Florianópolis.
En Palhoça, dentro de la región metropolitana, una turista de 39 años murió tras ser alcanzada por un rayo en la playa do Sonho. El fallecimiento ocurrió durante el mismo período de inestabilidad que afectó a Santa Catarina.
El Instituto Nacional de Meteorología emitió una advertencia de “gran peligro” para 378 municipios de Santa Catarina y Rio Grande do Sul. El aviso incluye a la Gran Florianópolis, el Valle de Itajaí y amplias zonas del litoral.
El pronóstico contempla lluvias superiores a los 60 milímetros por hora, acumulados diarios de más de 100 milímetros, nuevas caídas de granizo y ráfagas que podrían superar los 100 kilómetros por hora.
La formación de una nueva frente fría y un ciclón extratropical sobre el este de Rio Grande do Sul mantendrá las condiciones de inestabilidad. El mayor riesgo se extenderá hasta la madrugada del martes.
Ante la posibilidad de nuevas tormentas, la Municipalidad de Florianópolis pidió a la población que “permanezca en casa y evite desplazamientos innecesarios”. También recomendó desconectar los aparatos eléctricos cuando exista riesgo de inundación o descargas.