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El líder ruso, de 71 años, hace dos décadas que gobierna el país. Ya anunció que se presentará en las próximas elecciones.
En plena guerra con Ucrania, el presidente ruso Vladimir Putin puso en marcha el proceso para renovar su mandato otros seis años y, si es posible, un siguiente período por seis más, ya que reformó la Constitución con ese objetivo.
De esta manera, podría continuar hasta 2036, superando así al dictador soviético Josef Stalin en el control del poder en Rusia, todo un hito histórico.
Putin confirmó este fin de semana, como se esperaba, que se va a presentar en las próximas elecciones presidentes del 17 de marzo del 2024 para renovar su mandato por otros seis años.
Lo hizo, con una alta carga simbólica, durante una ceremonia de entrega de condecoraciones por el día de los Héroes de la Patria en la anexada región ucraniana de Donetsk.
El titular del Parlamento de Donetsk, Artiom Zhoga, un fiel hombre del Kremlin, hizo de vocero. Putin, señaló, “nos dijo que son tiempos difíciles y complicados, pero que en este momento estará con el pueblo y se presentará a la reelección”.
El jefe del Kremlin tiene actualmente 71 años y de ganar las elecciones, lo que todos descuentan porque no tiene oposición, gobernará hasta el 2030. Como la reforma constitucional le permite continuar, lo más probable es que acceda a otro período de seis años más.
Putin detenta el control político de Rusia desde hace dos décadas. Accedió a la presidencia en los últimos días de 1999, cuando renunció Boris Yeltsin, y luego ejerció el cargo hasta ahora, salvo los cuatro años de 2008 y 2012, cuando fue Primer Ministro.
En ese momento el período presidencial era de cuatro años y prohibía mantenerse en el cargo más de dos mandatos seguidos.
En el año 2020, Putin impulsó una polémica reforma Constitucional que entre otros puntos le permitían presentarse para otros dos mandatos de seis años cada uno.
Un día antes del anuncio de Putin la Comisión Electoral Central rusa confirmó la fecha de elecciones presidenciales en marzo. Pero aclaró que se votará durante tres días seguidos (15, 16 y 17 de marzo), como había ocurrido en pandemia con la reforma.
En este caso no tiene mucho sentido hacerlo de esta manera. Para la oposición es una maniobra más del Kremlin ya que será muy difícil monitorear la votación durante tres días y por lo tanto facilita el fraude electoral.
Hay que tener en cuenta que estos comicios se realizarán en medio del conflicto bélico con Ucrania, con su abrumador saldo de muertos y heridos que está dejando.
El país está sufriendo una importante crisis económica, producto de las sanciones internacionales y el gasto en la guerra, a lo que hay que sumarle que muchos rusos se fueron del país.
En este escenario crítico, Putin buscó el respaldo económico de China e India, al tiempo que incrementó la represión contra dirigentes opositores.
La mayoría de los medios críticos con el poder tuvieron que cerrar a causa de las rígidas leyes que castigan cualquier artículo que cuestione la guerra.
No hay prácticamente opositores que puedan competir con Putin ya que los más importantes debieron buscar el exilio por las presiones que recibieron. Y los que no lo hicieron, como Alexéi Navalni, están en prisión.
Navalni, el más carismático de los dirigentes opositores y con posibilidad de competir en las elecciones, está en la cárcel con varias condenas encima, después de haber sido envenenado.
El líder opositor, de 47 años, rechazó el boicot a los comicios y llamó a los rusos a “votar a cualquier otro candidato” que no sea Putin. “Los resultados finales, como es habitual, los manipulará”, dijo.
“Cualquier elección, incluso la más falsa, es tiempo de duda. La gente se plantea quién está en el poder y para qué”, argumentó Navalni, para justificar el voto.
Los partidos que respaldan a Putin sostienen que el líder ruso cuenta con un índice de aprobación superior al 80%. Pero en un país con un gobierno que domina autoritariamente todos los resortes es muy difícil reflejar la situación social en encuestas públicas.
Lo cierto es que están dadas todas las condiciones para que Putin continúe en el poder mucho tiempo más, superando ampliamente a Stalin.