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El presidente ucraniano Volodimir Zelenski ordenó reforzar la seguridad de la frontera con Bielorrusia ante la llegada a ese país, que se erige como uno de los principales aliados de Moscú, de combatientes del grupo paramilitar Wagner tras su rebelión en Rusia. Finalmente, aquella iniciativa pergeñada por el conjunto de mercenarios fue abortada dramáticamente por el mandatario Vladimir Putin.
“Por decisión del Estado Mayor, el comandante en jefe (Valeri) Zaluzhni y el general (Serguii) Nayev han recibido la orden de reforzar la frontera norte para garantizar la paz”, indicó el mandatario de la nación invadida a través de un video difundido en Telegram.
Por otra parte, el ex comediante explicó que había sido informado este sábado de la situación en Bielorrusia por los servicios de inteligencia ucranianos y extranjeros, así como también por la guardia fronteriza.
El jefe de Estado ucraniano ya había mencionado en un mensaje anterior que tomaría “medidas para reforzar esta zona”, aunque sin brindar más detalles.
Tras su rebelión abortada en Rusia hace tan solo una semana, el líder del grupo paramilitar ruso Wagner, Yevgeny Prigozhin, aceptó exiliarse en Bielorrusia.
Según los términos del acuerdo, que fue mediado por el presidente Alexander Lukashenko, los mercenarios tienen la posibilidad de marcharse al territorio lindero con Moscú, entrar en el Ejército regular ruso o volver a la vida civil. En todos los casos, deberán entregar el armamento pesado al Ministerio de Defensa del gigante soviético. Varios de los soldados que formaron parte de la revuelta tomaron la determinación de sumarse a las Fuerzas Armadas de Rusia.
Lukashenko señaló que el Ejército bielorruso se beneficiará de la “experiencia” de los mandos de Wagner, aunque también restó importancia a las actividades que el grupo estará autorizado a realizar en el país.
Ucrania advirtió repetidamente que teme un ataque de Bielorrusia, que alberga tropas rusas pero cuyos soldados no están directamente involucrados en la invasión lanzada por el Kremlin en febrero de 2022.
Mientras tanto, el presidente del Gobierno de España Pedro Sánchez prometió apoyar a Ucrania “el tiempo que haga falta” y “sin importar el precio que haya que pagar”, al llegar a Kiev para dar inicio a la Presidencia española de la Unión Europea (UE) y expresar la “solidaridad” del bloque.