El caso sacudió a Países Bajos. La mujer de 52 años se somete a un proceso de eliminación de los tatuajes.
Un caso de violencia psicológica y física sacudió a Países Bajos en los últimos días. Una mujer de 52 años de edad denunció a su ex pareja, quien la sometió a una práctica sistemática de realizarse tatuajes en todo su cuerpo con su nombre: "Hans".
Según el testimonio de la víctima, identificada como Joke, alrededor del 90% de su piel quedó cubierta con tinta tras múltiples sesiones realizadas entre 2020 y 2021. Son 250 tatuajes los que tenía e incluso algunos decían "propiedad de", y se los habría realizado él tras comprar una máquina a través de un sitio de comercio online chino.
Joke aseguró que fue sometida por su expareja a soportar horas y horas de sesiones de tatuaje, aunque "Hans" mantiene que todos esos 'grabados' se realizaron bajo el consentimiento de la mujer durante la relación.
La organización Stichting Spijt van Tattoo fue la que difundió el caso ya que la mujer "vivía con miedo y fue humillada sistemáticamente. No podía resistirse", revelaron a medios locales. En la denuncia que realizó la holandesa, reveló que "Hans creía que otra persona podría haberle tocado" y por eso la tatuó.
La ayuda de una organización para eliminar los tatuajes
Una vez que puso fin a la relación, Joke acudió a la policía para denunciar los abusos, aunque finalmente no siguieron adelante con el caso y no se presentaron cargos contra el hombre.
El caso fue acompañado por Andy Han, fundador de la organización Stichting Spijt van Tattoo, que lleva años ayudando a la mujer a eliminar los tatuajes. Andu sostuvo que es "difícil creer que alguien acceda voluntariamente a tatuarse en zonas como el rostro o cerca de los ojos, pero reconoce que la falta de pruebas impidió el avance judicial.
La organización advirtió que este tipo de situaciones no son aisladas. "Muchas mujeres se hacen tatuajes vinculados a sus parejas bajo presión, coerción o manipulación emocional", indicó.
Según reveló, cuando Joke acudió a él por primera vez, ella sufría de alcoholismo y drogadicción como consecuencia de los presuntos abusos de su ex novio.
Al conocer su caso, la organización puso en marcha una campaña de recaudación de fondos para ayudar a Joke a sufragar de manera gratuita el largo proceso de eliminación de los tatuajes, cuyo costo se estima en más de 25.000 libras esterlinas.
La campaña, publicada en 'Gofundme' ya ha superado con creces su objetivo, alcanzando más de 26.000 libras esterlinas. Gracias a estos fondos, la mujer empezó el tratamiento de eliminación de los tatuajes y los que estaban en su cara ya han sido eliminados. Se espera que para fines del 2026, Joke pueda terminar con este proceso.
Pese a las cicatrices físicas, esta situación hizo que siga enfrentándose a las consecuencias psicológicas de lo ocurrido. Aún así, la propia víctima expresó su intención de ayudar a otras personas: "Quienes han sido profundamente heridas pueden volver a levantarse. Si yo puedo, alguien más también puede".
Cabe destacar que los fondos sobrantes de la campaña se destinarán a ayudar a otras víctimas, en un intento de transformar su experiencia en apoyo para quienes aún luchan por reconstruir sus vidas.
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