Una menor de edad -cuya identidad no se informó por cuestiones legales- falleció mientras iba camino al hospital, tras descompensarse debido a una intoxicación. El motivo del malestar de salud comenzó con la ingesta de una mandarina que sacó directamente de una de las quintas de producción citrícola de la zona. Tanto ella como su hermano comieron la fruta y, repentinamente, empezaron a sufrir distintos síntomas: el joven sufrió una descompostura mientras que la chica terminó descompensándose tras sentir mareos. La llevaron al nosocomio local y luego debieron trasladarla hasta el hospital de la localidad correntina de Saladas.
La Justicia está investigando si las mandarinas que comieron los hermanos tenían agrotóxicos y si ese fue el motivo del fallecimiento de la menor. Se sospecha que hubo “envenenamiento por la ingesta de alimentos contaminados con alta concentración de pesticidas”.
La reconstrucción policial del caso indicó que el deceso se produjo en cuando la joven era trasladada por familiares a un hospital de esa región del centro oeste de la provincia litoraleña de Corrientes.
El caso generó conmoción en Mburucuyá, una localidad de 8000 habitantes ubicada a 148 kilómetros de la capital provincial, en una zona en la que el fuerte de la producción pasa por la actividad citrícola.
El caso quedó en manos de las autoridades locales, que podrían ordenar allanamientos a la casa para investigar y confirmar las causas del deceso de la chica.