Bariloche > Rubén Darío Olmos, apodado “El riojano”, murió en la madrugada de ayer por las graves lesiones que sufrió tras ser agredido por un joven en la calle. El comisario José Miguel Vázquez informó que por el homicidio de Olmos, el juez de Instrucción Martín Lozada ordenó la detención de Patricio Aníbal Nieves, de 27 años, quien está imputado de ser el autor de las lesiones que causaron la muerte de “El Riojano”.
El sospechoso fue detenido ayer por personal de la Comisaría Segunda en su domicilio y trasladado por orden del juez a la cárcel local.
El comisario informó que el domingo a las 9 recibieron un llamado que alertó de un hombre que se encontraba tirado en la vereda de Rolando, casi Mitre, en el centro.
Personal policial concurrió al lugar y halló a Olmos inconsciente y pidió una ambulancia. La primera impresión fue que se trataba de un joven que presentaba un coma alcohólico.
Luego, en el hospital zonal, los médicos constataron que tenía una fractura en el hueso occipital, en el cráneo, una fractura en uno de los maxilares y una contusión pulmonar. A raíz de esas lesiones graves estaba en coma. El joven fue derivado al Sanatorio San Carlos, donde murió ayer.
Cuando la Policía recibió el informe médico el domingo y advirtió que no era un coma alcohólico, comenzó la investigación.
El comisario dijo que a partir de testimonios que recolectaron entre testigos, constataron que Olmos había estado en un pub céntrico, donde había sido sacado por personal de seguridad porque estaba en estado de ebriedad.
Una vez que estuvo en la calle discutió con un vendedor ambulante de panchos y hamburguesas y luego Olmos se puso a discutir con otro joven que pasaba por el lugar.
El vendedor ambulante los corrió para que se fueran a discutir a otro sitio y así Olmos y Nieves llegaron hasta Rolando y Mitre. Al parecer, Olmos habría agredido a Nieves, quien reaccionó y lo golpeó.
El comisario dijo que después los testigos comentaron que vieron a Olmos tirado en la vereda y el agresor se había retirado.
Aseguró que hasta el momento no hay indicios de que Olmos y Nieves se hayan conocido ni que estuvieran enemistados. Y afirmó que quedó descartado que los agresores hayan sido una patota de jóvenes como se especuló en algunos medios locales.
La víctima dejó dos hijos, de 3 y 5 años, y trabajaba en un shopping local.