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Murió un pibe de 17 años atravesado por una bala

Agustín Pino y un amigo discutieron con el joven que les disparó.

Neuquén.- Dos amigos salieron en moto a comprar, pero sólo uno volvió y de milagro. Uno murió al ser traspasado por una bala y el otro sobrevivió porque después de que un proyectil le rozara la frente fingió estar muerto. El agresor se llevó la moto y, si bien está identificado, todavía continúa prófugo.

“Acá hay dos cuestiones objetivas: una es que lo mató de un tiro en el pecho y otra que robaron la moto”, señaló el fiscal Maximiliano Breide Obeid, que no descartó el móvil y aclaró que el autor ya está identificado. El asesinato podría ser el resultado de un enfrentamiento entre bandas, como deslizó la policía en declaraciones públicas, o una muerte en ocasión de robo.

Pocos minutos antes de la medianoche del lunes, Mauro González (19 años) conducía su moto por Necochea hacia el sur y lo acompañaba Agustín Pino (17). A la altura de calle Almonacid, en Cuenca XV, escucharon que alguien les gritó desde la vereda y volvieron hasta esa persona.

“Se generó una discusión y en un momento les dispararon, y tras ultimarlos huyeron en su moto”, explicó el comisario Julio Benavides, y agregó: “El asesinato no fue con fines de robo sino por una diferencia entre ellos”.

Según las primeras averiguaciones y declaraciones de testigos semi-presenciales, vecinos y comerciantes escucharon la discusión cuando los ocupantes de la moto se acercaron a la vereda, y uno de los que estaba sacó un arma y disparó, impactando en el tórax del menor y rozándole la cabeza al mayor.

Tras ser atravesado por el proyectil, Pino salió corriendo, pero se desplomó a dos cuadras del lugar; mientras que su amigo fingió estar desmayado luego de que lo persiguieran y una bala le rozara la cabeza. Fueron encontrados por efectivos de la Comisaría 18, que convocaron al SIEN.

Pino fue trasladado de urgencia al hospital Heller, donde falleció minutos más tarde, mientras que González fue atendido por una herida raspante en el cuero cabelludo en el Castro Rendón y a las horas le dieron el alta. Criminalística trabajó en la escena del crimen en busca de rastros que ayuden a esclarecer el caso. Lo único que se halló fue un proyectil compatible con un calibre 38 al costado del menor, por lo que se presume que le habría quedado entre las ropas esas dos cuadras que intentó huir. La autopsia reveló que la bala le perforó un pulmón con ingreso por el pecho y salida por la espalda.

La fiscalía sostiene que, tras el crimen, a las víctimas les robaron la moto. La Policía detalló que se trató de un enfrentamiento entre bandas antagónicas.

38 es el calibre del arma.

Un proyectil encontrado en la escena del crimen estableció que a Pino lo asesinaron con un revólver calibre 38 pero todavía no dan con el arma.

“Gracias a Dios lo tengo vivo”

Leticia, mamá de Mauro González, el joven que fingió estar muerto para salvarse del brutal ataque, contó a LM Neuquén:

“En un momento pensó que lo había alcanzado una bala, pero por suerte no. Le gatillaron, pero no salió la bala, lo que sí tiene la cabeza muy hinchada.

La mujer explicó que su hijo le confió que no alcanzó a reconocerlos. “Gracias a Dios lo tengo vivo”, agradeció al contar que ya le habían dado el alta y que estaba con ella en su casa.

La herida que sufrió Mauro se produjo por el roce de la bala en la cabeza, por lo que de milagro está con vida.

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