Hubo paridad hasta que la merma física de Raonic (Nº 14) se hizo evidente después del tercer set y dejó de dominar el juego desde el saque (23 aces, uno de ellos a 230 km/h) y resentir su movilidad por una lesión en la ingle de la que debió ser atendido dos veces. Si bien tuvo un mejor promedio de tiros ganadores (72/38), sus errores no forzados (78) lo condenaron.
El gran duelo por la corona generó una duda, ya que Murray está a punto de ser padre, y dijo antes de escalar hasta la final que, si recibe un llamado desde Gran Bretaña porque su esposa va a dar a luz, abandonaría el torneo. "Mi hijo y mi mujer son más importantes que un partido de
tenis", remarcó.
Hoy (5:30) definen Serena Williams (busca su séptima corona en Australia) y la alemana Angelique Kerber.