Ezequiel Birman
Agradeciste esta última reunión que tuvimos, también el esfuerzo, la buena voluntad y la solidaridad durante el año laboral, orgulloso del equipo que conformábamos.
La sonrisa de esa noche y el mensaje que nos dedicaste antes de subirte al avión a emprender tus vacaciones son lo que vamos a atesorar para recordarte siempre.
Presentándote como porteño, con el ceño fruncido y quejándote por todo –incluso por el viento y las bocinas de los autos-, dejaste un gran impacto en quienes te acompañábamos día a día.
Excelente jefe, comprometido con tu trabajo, puntilloso, exigente pero razonable, nos pusiste a todos sobre tu hombro y nos cuidaste como te llamábamos internamente, "Papa Eze". Destacando las cualidades de cada uno de nosotros y con la mejor predisposición, fuiste para nosotros un GRAN LÍDER DE EQUIPO.
Una persona confiable y sana, de esas que hoy en día cuesta encontrar; el que nos dio todas las oportunidades que estaban a su alcance y nos brindó todos sus conocimientos sin límite alguno.
Amante de los mates a la mañana, siempre disfrutando de la comida y compartiendo las anécdotas vividas al aire libre, entre ríos, bardas y montañas con las actividades que te generaban tanta felicidad.
Agradecidos por los momentos compartidos, te despedimos con mucho dolor pero sabiendo "que solo muere quien no es recordado".
Te vamos a extrañar y nos vas a hacer mucha falta, guardamos tu recuerdo en nuestro corazón.
Despacho "Rojo" Especializado 1.
Oficina Judicial Civil Neuquén.