El 22 de mayo Hofer competirá como gran favorito en la segunda y definitiva vuelta frente a Alexander van der Bellen, un economista, intelectual y antiguo jefe del ecologista y progresista Los Verdes, que arañó un 21,3%. El periodista Christian Rainer, director del semanario Profil, vincula el triunfo de Hofer con la "poca sensibilidad" de gran parte de la población austríaca hacia el hecho de que el FPÖ sea un partido con dirigentes que se han movido en ambientes neonazis y cuyas raíces están en el nacionalismo alemán, relacionado con lo peor de la historia del país. "La sensibilidad de Austria respecto a un populismo extremo y a un partido de derecha radical, con un trasfondo de nacionalismo y nacionalsocialismo alemán, es muy baja", explicó.
Por eso, la segunda vuelta entre Van der Bellen y Hofer será un choque "entre dos ideologías" y dos formas de entender la política, más allá de los conceptos tradicionales de derecha e izquierda. Para el periodista, un Hofer presidente no se limitaría a las funciones principalmente protocolarias con las que se han conformado hasta ahora sus antecesores, sino que "interpretaría" los poderes que la Constitución le otorga para forzar nuevas elecciones.
Contra refugiados
El FPÖ es una fuerza que se dedicó a criticar duramente al Gobierno actual por permitir la entrada de 90.000 refugiados al país el año pasado. A principios de 2016, el Ejecutivo viró su política y anunció medidas fronterizas más restrictivas. El domingo se reprimió una protesta contra los estrictos controles.