Neuquén.- La Asociación Civil Tolkien Neuquén trabaja desde hace tres años difundiendo la literatura fantástica. “La idea es salir de la experiencia personal del libro a buscar formas de que otro pueda experimentar esa lectura, con otras actividades, estímulos, fomentar la experiencia de textos fantásticos, sea lectura, juegos de rol, arquería o filosofía de vida”, explica Leonor Salinas, miembro de la asociación.
El grupo se inició como rama local de la Asociación Tolkien Argentina en junio del 2013. “Nos abrimos para construir desde nuestra posición geográfica para ser más prácticos”, continúa Leonor.
Funcionó desde un principio como grupo por afinidad a textos y autores de mitologías y fantasías, aunque en los encuentros revelaban también inclinación al terror y a la ciencia ficción. “La literatura fantástica es un escape a otro mundo. Es viajar a un lugar donde el mundo es más sencillo en su completitud. Uno se siente más relacionado con lo que pasa con los personajes”, enfatiza Pablo Cruz, ex director del espacio.
Las actividades no se enfrascan únicamente en la lectura y el debate de textos. En las reuniones vivencian la literatura fantástica atravesando la experiencia de la historia. Complementan el encuentro actividades como manualidades y práctica de costumbres como arquería, hacer mapas, platos de las razas, caligrafía tengwar, runa enana o el lenguaje de Mordor.
“Difundir la literatura fantástica tiene base en el respeto a la palabra, honor y otros valores que, a mi entender, están perdidos”, resalta Pablo.
Si bien la Asociación Civil Tolkien Neuquén tiene un fuerte anclaje en la obra del autor inglés, aborda constantemente otros escritores y géneros que rondan la fantasía. “Llegamos a Tolkien como punto de partida, pero entendemos que el fundamentalismo no sirve para construir un grupo productivo”, aclara Leonor, y sostiene que el principal motor del espacio es tener la oportunidad de conocer la existencia del género y “no controlar la curiosidad”.
La estructura es horizontal, las temáticas se proponen y votan en grupo. Los fondos para las distintas actividades se consiguen por medios autogestivos o una cuota solidaria destinada a las necesidades de la asociación.
“Creo que somos conscientes de que hay mucho sobre lo que no conocemos. Por eso la idea es que el que se acerque tenga la oportunidad y los recursos para compartir lo que ya ha leído, y reciba las propuestas de los demás”, reflexiona Leonor.
Quienes estén interesados en las actividades pueden comunicarse a través de Facebook en Asociación Civil Tolkien Neuquén. Las reuniones se hacen el tercer sábado de cada mes, a las 15, en el aula 19 de la Facultad de Humanidades de la Universidad del Comahue.
La necesidad de crear historias
Estar en contacto con la literatura fantástica ha generado en algunos miembros la necesidad de crear. Pablo Cruz cuenta cómo es su experiencia de escribir desde lo fantástico. “Estoy influenciado por Tolkien y David. Mi punto de partida es la fantasía medieval. Allí estaban muy arraigados los principios en cada personaje. Los que creo quiero que tengan su propia cultura”, apunta.