El 12 de septiembre de 2012 la violenta despresurización de un equipo provocó la muerte de dos operarios e hirió de gravedad a otros dos en la Planta Industrial de Agua Pesada de Arroyito (PIAP). Fue del accidente más grave en la historia de la empresa estatal, que opera en la región desde el año 1992. El Gobierno decretó tres días de duelo provincial.
El incidente ocurrió pasadas las 15, y tuvo que montarse un operativo especial para trasladar a los afectados al hospital Castro Rendón y a una clínica privada. Uno de ellos, César Gutiérrez, falleció a los pocos minutos en el centro de salud de Senillosa. Era un conocido vecino de esa localidad que era técnico del equipo de fútbol del club Bicicross.
La otra víctima fatal, Marcelo Giest, falleció en Neuquén capital. Era ingeniero y supervisor de la zona de calderería. Nacido en Buenos Aires, vivía en Plottier.
El accidente ocurrió en la zona de planta de la PIAP. Se estaba realizando una prueba de presión sobre un equipo y una de las soldaduras internas habría fallado, lo que provocó una violenta despresurización. Una parte metálica interna del equipo se desprendió y es la que causó las graves heridas a los operarios afectados.
Desde la planta negaron que haya existido una explosión como trascendió en un primer momento y aseguraron que no hubo fuga de ningún tipo de químico.
El gerente de relaciones institucionales de la PIAP, Guillermo Schwemm, reconoció que es la primera vez en la historia que ocurre un incidente de este tipo. “Es un hecho muy doloroso y el personal está afectado. Se trata de gente de mucha experiencia”, remarcó en aquel entonces.
“Esto es impredecible. La gente que estaba haciendo esa tarea tenía mucha experiencia, no era algo nuevo para ellos, algo falló”, se lamentó el coordinador gremial de ATE en la planta Alejandro Orellana.