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Todas las sospechas de la Justicia y la Policía de Bolivia recaen sobre un ciudadano de origen colombiano que tiene antecedentes penales. Por estas horas, realizan intensos rastrillajes para ubicarlo. El sospechoso de haber asesinado al joven neuquino, Matías Rosales (35), está identificado y se cuenta con un identikit para facilitar su captura.
De acuerdo a la investigación, la víctima conoció al sospechoso mientras vendía collares en las calles de Oruro, Bolivia, junto a su pareja. Ese mismo día, volvieron a verse en un comercio. Matías fue a comprar una botella de Coca Cola. A la salida y por razones que se desconocen, hubo una discusión entre ellos. En esas circunstancias, el colombiano sacó un cuchillo y le asestó una puñalada mortal en el pecho.
"Ya sabemos a quién están buscando. Es un ciudadano de origen colombiano. Está la orden de captura y hay un identikit. También lo muestra una cámara de seguridad cuando sale de un supermercado, dos días después que mataran a mi hijo", reveló Carina, su madre, en diálogo con LMNeuquén.
Lamentó que la búsqueda comenzara tarde. "No sabemos si sigue en el país porque hasta ayer -jueves- no habían dado aviso a la frontera", sostuvo la mujer; y consideró "muy precario" el proceder de la Policía. Dijo que la novia de su hijo apartó mucha información, pero recién el miércoles por la tarde pudo declarar. "No le tomaron la denuncia, fue una entrevista", sostuvo.
"Lamentablemente, recién ayer comenzaron a moverse". Carina, mamá del joven neuquino asesinado en Oruro, Bolivia.
De todas maneras, confía en que se haga Justicia por su hijo. El reconocido abogado Miguel Ángel Pierri se puso a disposición de la familia para esclarecer el crimen de Matías. Carina viajaba en colectivo hacia Bolivia cuando recibió la noticia y se mostró muy agradecida con el equipo de profesionales que va a trabajar en el caso.
Sobre el sospechoso, indicó que tiene antecedentes penales y que se conoció con su hijo el día que le dio muerte. "Aparentemente le propinó una puñalada porque le quiso robar. Fue sin mediar palabra, y tan certera que lo mató. Sabía dónde pegar y cómo lastimarlo", sostuvo la madre.
El fiscal del caso Aldo Morales informó que tras la agresión el joven caminó malherido hasta el alojamiento donde estaba su pareja y se desvaneció en la puerta. Aseveró que Matías ya llegó sin vida al hospital. Aunque la familia de la víctima aseguró que podría haber salvado su vida. "No lo quisieron atender por ser argentino. Lo dejaron tirado", manifestó.
Matías encontró la muerte un día después de haber llegado a Oruro con su pareja.
Tenía un hijo de 11 años y era reconocido por su trabajo en la organización Ni Un Pibe Menos por la Droga. Además, era un vecino conocido por haber formado parte de los talleres de música en la Casa de Atención y Acompañamiento Comunitario (CAAC) del barrio Confluencia, donde aportó sus conocimientos de guitarra y percusión para este espacio de formación comunitaria.