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No son buenas las últimas noticias para el Gobierno y, en consecuencia, para el MPN, pensando en el escenario 2023. A las denuncias de abuso sexual que derivaron en las renuncias del subsecretario de Diversidad, Adrián Urrutia, y del subsecretario de Trabajo, Ernesto Seguel, se sumó la dimisión del ministro de Desarrollo Social, Abel Di Luca, y del director de Planes Sociales, Ricardo Soiza. Estos últimos dos, salpicados por la escandalosa estafa con planes sociales.
A poco de que se inicie el año electoral, habrá que medir el impacto de estos episodios en la imagen del gobierno neuquino y cuánto de ello podría afectar la intención de voto del MPN.
Mucho tendrá que ver en esto también la fecha que se determine para la realización de las elecciones generales, donde suena cada vez con más fuerza el segundo semestre.
Pero más allá de este contexto, lo que debe mirarse es que hay del otro lado para disputar el poder del partido provincial. Y, a decir verdad, lo único que se visualiza es un escenario con una oposición totalmente fragmentada.
El portazo de Carlos Eguía a Juntos por el Cambio para convertirse en el candidato local del libertario Javier Milei es una muestra más de las divisiones internas que existen en esta alianza de partidos y que se replica en la otra fuerza política importante de la oposición: El Frente de Todos.
En JxC, Pablo Cervi y el propio Eguía se habían propuesto como fórmula a la gobernación. Y, si bien en política uno más uno no es dos, lo cierto es que, en las elecciones a diputados nacionales, en conjunto, habían cosechado una cantidad nada despreciable de casi 140 mil votos.
Hoy, la UCR sigue sosteniendo la candidatura de Cervi en representación de JxC pero la conducción del PRO impulsa una alianza con Rolando Figueroa, un nombre que, paradójicamente, también se lo disputa un sector del Frente de Todos.
Si se toman en cuenta las elecciones a gobernador desde 2007 a la actualidad, el MPN fue perdiendo, en porcentaje, caudal electoral. Pero siempre contó con la ventaja de una oposición fragmentada, al menos en dos grandes fuerzas políticas. Este escenario hoy se vuelve a repetir, con más actores y sin una figura política relevante opositora, como lo fue en su momento Horacio “Pechi” Quiroga.
Muchas cosas pueden cambiar de acá a las elecciones 2023. Lo cierto es que, en este río revuelto, la ganancia se la está llevando el MPN.