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Advierten que seguirán las lluvias durante los próximos meses en Neuquén: ¿Hasta cuándo?

Una especialista señaló, además, que se esperan heladas tardías para fines de octubre y principios de noviembre.

Las inusuales lluvias que sorprendieron durante este invierno en Neuquén continuarán durante los próximos meses, cuando también se espera la llegada de heladas tardías. Así lo hizo saber la especialista en bioclimatología agrícola, Andrea Rodríguez.

La exposición de la profesional se dio en el marco de una jornada sobre “Prospectivas agroclimáticas 2026-2027”, como parte de las acciones de asistencia técnica y capacitación que lleva adelante el Gobierno provincial a través del Centro PyME-ADENEU.

Durante el encuentro, desarrollado en el auditorio del organismo, con productores -principalmente de frutos secos- se evaluaron los efectos de la variabilidad climática sobre la fruticultura local y las medidas de manejo necesarias para mitigar riesgos en los valles irrigados.

¿Hasta cuándo siguen las lluvias?

En este marco, Rodríguez detalló que la región atraviesa un ciclo marcado por la inestabilidad que se extenderá durante los próximos meses. “Con certeza, hasta la primera quincena de noviembre vamos a continuar con condiciones de inestabilidad y proyecciones de precipitaciones por encima de lo normal para nuestra zona”, indicó.

Como antecedente directo destacó lo ocurrido durante julio, calificado como un evento extremo derivado del calentamiento global: en los valles irrigados se acumularon entre 72 y 78 milímetros, cuando el promedio histórico rondaba entre 30 y 40 milímetros, superando ampliamente los registros máximos de los últimos 50 años.

Alerta por heladas tardías

Respecto a las bajas temperaturas, la especialista remarcó que, si bien ingresará aire frío en septiembre y octubre, la etapa de mayor criticidad se proyecta para fines de octubre y principios de noviembre.

“En ese momento el fruto ya está cuajado o en pleno crecimiento, por lo que la tolerancia del cultivo es mínima. No hace falta tener veinte heladas: con un solo evento que no se pueda defender o para el que no se cuente con los recursos de control activo, se puede perder la producción de todo un año”, advirtió Rodríguez.

El frío extremo se hace sentir con heladas y temperaturas bajo cero en varias provincias.

A partir del análisis de series históricas de cinco décadas en la región, la especialista identificó dos patrones contundentes: el incremento sostenido de las temperaturas máximas (con olas de calor más intensas) y el aumento en la frecuencia de tormentas de granizo entre octubre y marzo.

Frente a este escenario, recomendó profundizar el monitoreo térmico a nivel predial en cada chacra: “Si bien las estaciones de organismos nacionales como el INTA aportan una orientación regional indispensable, el dato más preciso es el comportamiento térmico propio del establecimiento. Conocer esa microescala permite ordenar la logística de defensa en una noche de helada”.

Asimismo, ante la incorporación de nuevas variedades o cultivos en expansión (como frutos secos), subrayó la importancia de realizar estudios agroclimáticos previos para evaluar requerimientos de frío y riesgos de floración anticipada frente al cambio climático.

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