Un colectivo sufrió la rotura de una de sus mangueras durante un recorrido en pleno horario pico, y varios pasajeros terminaron mojados con agua caliente. El chofer detuvo la marcha para evitar que la situación pase a mayores.
En las últimas horas se viralizó un nuevo suceso que indignó a los usuarios del transporte público en la ciudad y tiene como protagonista a un interno de la empresa Autobuses Neuquén, correspondiente a la línea 7A.
“MI hijo tomó el colectivo a las 13:15 y a las pocas cuadras se dio cuenta de que en la parte de atrás del colectivo había un chorro de agua saliendo, donde está la puerta”, contó Andrea Muñoz, mamá de uno de los pasajeros, en declaraciones con LU5. Además de notar el orificio que tenía la manguera, se percató de que paulatinamente salía cada vez más agua y con más fuerza, a lo que se sumó que el vapor comenzó a llenar la unidad, ya que se trataba de agua caliente.
Pese a lo grave de la situación el colectivero no se había dado cuenta y continuó con el recorrido hasta que los mismos pasajeros lo alertaron a los gritos. “Ni siquiera se podía tocar el timbre porque el agua lo había calentado y quemaba. En un momento me dice que a los chicos que estaban sentados en los asientos de atrás les saltó encima, les saltó en la cara porque ese chorro de agua choca contra los asientos de atrás y rebotaba para los asientos que estaban al final del colectivo”, detalló Andrea.
Al darse cuenta de lo que estaba sucediendo, el conductor detuvo la marcha y dio aviso de lo que había ocurrido a la empresa. “Esta vez no pasó a mayores porque el colectivero paró el recorrido, pero cuanto más vamos a tener que esperar hasta que ocurra una tragedia. No podemos seguir viajando así”, indicó.