Aluminé vivió una jornada de tradición, emoción y sabores con el concurso de la mejor empanada

Una vecina de Villa Pehuenia se quedó con el primer puesto en una competencia que reunió recetas familiares, reconocimiento a las mujeres emprendedoras y propuestas para disfrutar del destino.

La segunda jornada de los festejos por el 111º aniversario de Aluminé tuvo como protagonistas a la gastronomía regional, las tradiciones criollas y el trabajo de los emprendedores locales. Entre actividades culturales, destrezas camperas y propuestas para toda la familia, el concurso de la mejor empanada se convirtió en uno de los momentos más emotivos de la celebración.

La competencia reunió a mujeres que compartieron recetas, técnicas y años de experiencia en la cocina, en una propuesta que puso en valor los sabores caseros y los conocimientos transmitidos de generación en generación. La premiación contó con la participación de Graciela “Gachi” Caffa Lucero, campeona mundial de la empanada 2026, quien integró el jurado y destacó la calidad de las preparaciones.

El encuentro formó parte de una agenda que combinó la identidad cultural de Aluminé con una oferta pensada tanto para los vecinos como para quienes llegan a conocer la localidad. La cerveza artesanal, los productos regionales, las destrezas criollas y la feria de emprendedores completaron una celebración que busca mostrar todo lo que el destino tiene para ofrecer.

Una vecina de la comunidad mapuche Puel ganó el concurso de la mejor empanada

La emoción fue el ingrediente principal de la premiación. Ana María Puel obtuvo el primer puesto en el concurso de la mejor empanada de Aluminé, mientras que Mariela Gutiérrez quedó en el tercer lugar y Mirta Torres obtuvo el segundo puesto.

Para la ganadora, el reconocimiento llegó después de una decisión que comenzó en el ámbito familiar. Uno de sus hermanos la animó a inscribirse y sus hijas también la impulsaron a participar, convencidas de que sus empanadas merecían competir.

“Me anoté más que nada porque uno de mis hermanos me dijo: ‘Anotate’. Después les comenté a mis hijas y me dijeron que sí, que mis empanadas eran más ricas. Así que dije: listo, me anoto”, contó Ana María a LM Neuquén, todavía emocionada por el resultado.

La historia detrás de su receta tiene raíces familiares. Aprendió a preparar empanadas gracias a su mamá, quien le transmitió los conocimientos que con el tiempo se convirtieron en parte de su propia cocina.

Hace más de 30 años comenzó a prepararlas para compartir en su casa. Sin embargo, el paso de la cocina familiar a la producción para la venta llegó tiempo después, cuando necesitó reunir dinero para una actividad escolar de su hijo mayor.

Cuando terminó la primaria, su familia tuvo que recaudar fondos para el viaje de egresados y ella encontró en las empanadas una forma de colaborar. Aquella experiencia marcó el comienzo de una actividad que fue creciendo con el tiempo y que hoy le permitió obtener un reconocimiento en una celebración muy especial para la localidad.

La ganadora destacó especialmente el acompañamiento de sus seres queridos, que fueron quienes la convencieron de presentarse al certamen. Para ella, el premio representa mucho más que una distinción gastronómica: es el reconocimiento a un trabajo que comenzó en su hogar y que se sostiene gracias al apoyo de su familia.

Ana María también es integrante de la comunidad mapuche Puel, por lo que consideró que su participación y el resultado obtenido tienen un significado especial para sus raíces. La distinción se transformó así en una alegría personal y familiar, pero también en un motivo de orgullo para su comunidad.

La campeona mundial de la empanada fue parte del jurado

Uno de los momentos destacados del concurso fue la participación de Graciela “Gachi” Caffa Lucero, quien en septiembre de 2026 obtuvo el título de campeona mundial de la empanada y fue convocada para integrar el jurado de la competencia en Aluminé. La cocinera vivió su primera experiencia como jurado después de alcanzar el reconocimiento internacional.

Según explicó, su triunfo le abrió nuevas oportunidades y la invitación para evaluar las preparaciones en la localidad representó una experiencia especial. “Fue un campeonato increíble, con mucha calidad y con mucho amor, sobre todo, porque estas mujeres se nota que lo dan todo y que vienen hace añares haciendo empanadas”, expresó después de la premiación.

Al explicar qué encontró en la preparación ganadora, Gachi destacó tanto el sabor como los detalles técnicos y la actitud de quien la elaboró. Destacó que le llamó la atención la tranquilidad que transmitía Ana María y valoró la masa, la técnica de corte y el resultado final.

“El sabor de la empanada era espectacular, la masa, la técnica que usaba para cortarla, todo me pareció espectacular”, señaló.

Su presencia aportó una mirada especializada a una competencia que tuvo como eje la cocina tradicional y el reconocimiento a las mujeres que mantienen vivas estas recetas. La evaluación no se limitó al sabor: también contempló aspectos de la elaboración y la técnica utilizada por las participantes.

Para Gachi, estar del otro lado de la competencia fue motivo de orgullo. Después de haber vivido la experiencia de competir y obtener un título mundial, pudo aportar sus conocimientos a una celebración que reunió a cocineras con distintas trayectorias.

Una fiesta que reúne las tradiciones y la producción local

El concurso de la mejor empanada fue una de las propuestas de una agenda más amplia que incluyó actividades criollas, cultura, gastronomía y una feria de emprendedores. El intendente de Aluminé, Diego Victoria, destacó, el trabajo conjunto entre el municipio, el Gobierno provincial y los trabajadores municipales para consolidar la celebración dentro del calendario de eventos de Neuquén.

Según explicó, la convocatoria permitió reunir a vecinos, vecinas y turistas en un encuentro pensado para compartir en familia y conocer las distintas expresiones de la identidad local. “Estamos viendo los frutos de una convocatoria de vecinos y vecinas, también turistas, aprovechando la fiesta de la cerveza y convocándonos todos en un encuentro tan familiar”, afirmó en diálogo con LM Neuquén.

Victoria señaló que la organización buscó integrar propuestas que representan diferentes aspectos de la vida de Aluminé. La cerveza artesanal, las empanadas, las destrezas criollas y los puestos de la feria forman parte de una programación que pretende dar espacio a distintos sectores de la comunidad.

Dentro del polideportivo, la feria Aluminé Emprende reunió a productores y emprendedores locales, que encontraron una oportunidad para mostrar sus productos y establecer contacto directo con el público.

Para el jefe comunal, estos espacios también tienen una importancia económica. La posibilidad de comercializar lo que se produce en la localidad favorece el movimiento de dinero dentro de la comunidad y genera oportunidades para las familias que sostienen pequeños emprendimientos.

El objetivo, explicó, es que los vecinos sean protagonistas de las celebraciones y que la identidad del destino se construya a partir de sus propias tradiciones, sus productos y las historias de quienes viven y trabajan allí.

Aluminé se prepara para la temporada de verano

Además de los festejos por el aniversario, la localidad comienza a prepararse para recibir a quienes eligen la cordillera neuquina durante los meses de calor. La propuesta turística combina naturaleza, actividades recreativas, gastronomía y experiencias vinculadas con la cultura regional.

Victoria remarcó que el municipio trabaja junto con el sector privado para ampliar las alternativas destinadas a quienes buscan escapadas de cercanía y vacaciones en familia. La intención es ofrecer experiencias que permitan disfrutar del entorno natural y, al mismo tiempo, conocer la identidad de la comunidad.

Entre las actividades destacadas mencionó la pesca deportiva, cuya temporada se inicia el 29 de octubre, además del rafting y el kayak en el río Aluminé. El río es uno de los recursos naturales más importantes de la localidad y un escenario reconocido para las actividades vinculadas con el turismo de aventura. Su cuidado resulta fundamental para sostener estas propuestas y preservar el entorno que atrae a visitantes de distintos puntos del país.

La combinación de actividades al aire libre con celebraciones populares permite ofrecer diferentes experiencias durante una misma visita. A los paisajes y las excursiones se suman los encuentros gastronómicos, las ferias y las tradiciones que acercan a los turistas a la vida cotidiana de Aluminé.

Una celebración que reconoce el trabajo y la identidad

La premiación del concurso de la mejor empanada dejó una de las imágenes más representativas de la segunda jornada: mujeres que compartieron sus conocimientos, familias que acompañaron con orgullo y una ganadora que recibió el reconocimiento después de animarse a participar por impulso de sus seres queridos.

Con una programación que integró el concurso, las destrezas criollas, la cerveza artesanal y la feria de emprendedores, Aluminé continuó celebrando sus 111 años con una propuesta que busca involucrar a toda la localidad.

La apuesta también está dirigida a quienes visitan la región: mostrar que detrás de los paisajes hay personas, historias y sabores que forman parte de la experiencia turística. En la antesala del verano, Aluminé invita a descubrir una localidad donde la naturaleza convive con la cultura, la producción regional y las tradiciones que siguen pasando de una generación a otra.

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