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Argentina-Inglaterra: "Usar la causa Malvinas en un partido es faltarle el respeto a los caídos"

En la previa de la semifinal del Mundial, Elio Canali, presidente del Centro de Veteranos de Guerra de Malvinas de Neuquén, pidió no utilizar el conflicto bélico como una consigna deportiva.

Argentina e Inglaterra volverán a encontrarse en un partido cargado de historia, emociones y recuerdos que exceden ampliamente al fútbol. A pocas horas de la semifinal del Mundial, las Islas Malvinas volvieron a aparecer en canciones, mensajes en las redes sociales y expresiones que presentan el encuentro como una revancha por la guerra de 1982.

Sin embargo, desde el Centro de Veteranos de Guerra de Malvinas de Neuquén llamaron a separar con claridad ambos escenarios. Para Elio Canali, presidente de la institución, el partido debe vivirse con pasión, pero sin utilizar el dolor de la guerra ni la memoria de los caídos.

“Lo tomo como lo que es: una confrontación deportiva. Por supuesto que quiero que Argentina gane, pero no podemos mezclar lo que ocurrió hace 44 años con un partido de fútbol”, sostuvo en R7.

Canali reconoció que Inglaterra es un rival especial para los argentinos, pero advirtió que transformar el encuentro en una revancha representa una falta de respeto hacia quienes murieron en las islas, sus familiares y los veteranos que sobrevivieron.

“Usar la causa Malvinas en un partido es faltarle el respeto a los caídos. Los jugadores van a salir a buscar un triunfo deportivo, no a vengarse de nadie”, afirmó.

“El partido termina, pero la causa continúa”

La expectativa por el encuentro creció desde que ambos seleccionados quedaron ubicados en el mismo sector del cuadro del Mundial. Desde ese momento comenzaron a circular referencias a la guerra, llamados a “ganar por Malvinas” y comparaciones con enfrentamientos históricos entre ambos países.

Canali rechazó esa interpretación y planteó una pregunta directa: “Si Argentina gana, ¿recuperamos las islas? No. Y si pierde, ¿se termina el reclamo? Tampoco”. Para el veterano neuquino, el resultado deportivo no tendrá ninguna consecuencia sobre la disputa de soberanía.

“Un grupo de hinchas se irá contento y el otro se irá triste. Cuando termine el partido, los jugadores se van a saludar y probablemente se den un abrazo. Ahí se termina el fútbol. El tema Malvinas sigue por otro camino”, explicó.

En ese sentido, recordó que la discusión debe continuar en los organismos internacionales, mediante la diplomacia y sin recurrir a la violencia. “La soberanía va por la Cancillería y por los foros internacionales. Hay que trabajar para recuperar lo que nos pertenece, pero siempre por la vía de la paz”, remarcó.

“El honor y la gloria son de los 649 caídos”

Uno de los puntos centrales fue el recuerdo de los soldados argentinos que murieron durante el conflicto y de los veteranos que fallecieron posteriormente como consecuencia de las secuelas de la guerra. “El honor y la gloria son de los 649 compañeros que quedaron allá y también de quienes se fueron durante la posguerra”, expresó Canali.

Por ese motivo, consideró que comparar un partido de fútbol con una confrontación bélica reduce la dimensión de lo ocurrido en 1982.

“Estamos hablando de una guerra, de personas que dieron la vida y de familias que todavía sufren. No se puede colocar eso al mismo nivel que 22 jugadores corriendo detrás de una pelota”, señaló.

Canali aseguró que los futbolistas argentinos defenderán la camiseta nacional y buscarán alcanzar la final, pero exclusivamente desde el deporte. “Van a salir a hacer lo que saben hacer, que es jugar al fútbol. No van a entrar con armas, con revólveres ni con fusiles FAL. Van a entrar con una pelota y a representar al país dentro de una cancha”, manifestó.

Las canciones y “los pibes de Malvinas”

La presencia de Malvinas en el fútbol argentino se profundizó durante los últimos años a través de canciones de cancha, banderas y mensajes que recuerdan a los soldados.

Canali valoró que las nuevas generaciones mantengan vivo el tema, aunque cuestionó el uso de la expresión “los pibes de Malvinas”. “Éramos jóvenes, no éramos pibes. Hablar así puede bajarle el precio a lo que ocurrió. Nos tocó atravesar una situación terrible y muchos compañeros dieron todo por este país”, expresó.

El veterano consideró que la memoria debe mantenerse, pero con conocimiento, profundidad y respeto. “Ojalá muchos políticos de hoy tuvieran las agallas que tuvieron aquellos jóvenes. Mientras el país se pelea por cualquier cosa, hay compañeros que quedaron en las islas y una causa que necesita trabajo serio”, afirmó.

Según Canali, recordar Malvinas únicamente cuando aparece Inglaterra como rival deportivo corre el riesgo de convertir una causa nacional en una consigna pasajera.

“A los 44 años seguimos hablando del tema porque todavía hay una herida y un reclamo pendiente. No podemos hablar de manera liviana ni solamente cuando hay un partido”, remarcó.

Veteranos y héroes: “Las cosas deben llamarse por su nombre”

Canali también pidió precisión al momento de nombrar a quienes participaron en la guerra. Explicó que aquellos que regresaron son reconocidos oficialmente como veteranos de guerra, mientras que la condición de héroes corresponde a quienes murieron por la patria.

“Nosotros no somos excombatientes. Somos veteranos de guerra porque así nos reconoció el pueblo argentino a través del Congreso”, sostuvo. Luego agregó: “Los héroes de Malvinas son los que dieron la vida. Nosotros logramos regresar y llevamos ese legado. Las cosas deben decirse por su nombre”.

Para el referente neuquino, esa precisión no es solamente una cuestión de palabras, sino una manera de preservar la memoria y evitar que el conflicto sea banalizado.

El youtuber colombiano viajó a las Islas Malvinas, dejó la bandera junto a otras ofrendas, entre ellas estatuillas de la Virgen de Luján y rosarios, al pie de una cruz en el cementerio Darwin.

Una semifinal especial, pero no una guerra

Canali admitió que el encuentro tendrá una carga emocional diferente. La historia entre ambos países y el recuerdo de 1982 estarán presentes en las tribunas y en millones de hogares argentinos.

Sin embargo, insistió en que esa historia no debe depositarse sobre los futbolistas ni transformarse en una supuesta batalla. “Es un rival con una connotación especial, no lo vamos a negar. Pero el partido durará 90 minutos, o quizás 120. Después terminará y la causa Malvinas seguirá exactamente en el mismo lugar”, afirmó.

El veterano coincidió de esta manera con la postura expresada por el entrenador de la Selección Argentina, quien remarcó que se trata únicamente de un partido de fútbol. “Es exactamente eso. Hay que alentar, emocionarse y querer ganar, pero sin usar una causa tan dolorosa”, sostuvo.

En la antesala de una de las semifinales más esperadas, Canali dejó un mensaje que busca atravesar el ruido de las canciones, las rivalidades y las consignas: el fútbol puede ofrecer una alegría enorme, pero no puede reparar las heridas de una guerra.

Malvinas se recupera con paz, diplomacia, trabajo y argumentos. No con el resultado de un partido. Mañana juega la Selección y todos queremos que gane, pero el honor y la gloria siguen perteneciendo a quienes dieron la vida por la patria”, concluyó.

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