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Satisfecho por la asamblea general que colmó el estadio Ruca Che y avaló la conducción de ATE Neuquén, el secretario general del gremio, Carlos Quintriqueo, habló sobre el monto que le pedirán al Gobierno provincial en concepto de bono de fin de año.
En diálogo con LMNeuquén, el dirigente anticipó que el reclamo se podría trasladar a principios del 2023 porque esperan contar con los indicadores de la inflación del último trimestre de este año, para calcular el monto.
"En la asamblea acordamos pedir una compensación no sabemos si a fin de año o en los primeros días del 2023. Tenemos un acuerdo salarial con un ajuste por IPC que culmina a fin de año. La dificultad que tenemos es que en términos reales, los alimentos, la vestimenta, da por encima del promedio de los índices inflacionarios. Entonces queremos llegar a fin de año y ver cuál es esa diferencia para compensarla", planteó Quintriqueo.
"La inflación real que hay en las góndolas no es la que indica el INDEC. Hay productos y servicios que van por encima de la inflación que se publica en los distintos centros estadísticos", remarcó.
"Este mes percibimos un 21,8 por ciento de incremento. Con eso vamos a tener un acumulado salarial de un 75 por ciento. queda el trimestre de octubre, noviembre y diciembre que se liquida en enero. Ahí vamos a ver la diferenciación. Por eso lo podemos discutir a fin de año para los primeros meses. Vamos a pedirlo, veremos qué recepción habrá del otro lado", señaló con cautela.
Al ser consultado por el monto que solicitarán -teniendo en cuenta el precedente que están asentando algunos gremios con un pedido de 100 mil pesos-, Quintriqueo expresó: "100 mil es una base. Mucho hablan de ese monto porque se ha pedido, pero nosotros aún no lo hemos fijado. No sabemos qué va a pasar el mes que viene con la escalada inflacionaria".
Quintriqueo anticipó que tanto esta semana y la próxima se profundizarán las medidas de fuerza en distintos centros de salud de la provincia ante la falta de respuesta del gobierno a los pedido de incorporación de personal para que no se saturen los servicios de atención y las diferentes áreas.
"Acá la cuestión es la lentitud del Ministerio de Salud en resolver los problemas. En Centenario tenemos a un compañera, con más de tres años de constraprestación, a la que están intentando desvincularla. En Junín de los Andes hay un faltante de ocho mucamos. Allí se está trabajando con recargo de servicio. Hemos hecho un pedido y no hay hecho nada. Eso también está sucediendo en el centro de salud del barrio El Progreso, donde hay un faltante en las guardias, estadística y en distintos sectores", precisó.
"Al día de la fecha todavía no dictaron el decreto de pase a planta que firmaron ante la Secretaría de Trabajo. En vez de encaminar los conflictos, lo único que hicieron fue dilatarlos", subrayó.