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ATEN, a 19 años del asesinato de Fuentealba: los contrastes y demandas que marcan una época

El sindicato amplió su agenda a temas que antes tenían menor visibilidad. La salud física y mental del docente, el acompañamiento a las familias y la construcción de espacios comunitarios son hoy parte de una política gremial más integral.

A 19 años del asesinato de Carlos Fuentealba, la memoria sigue siendo un territorio activo en Neuquén. No es un recuerdo estático ni una fecha más en el calendario: es una marca profunda que atraviesa al sistema educativo, al sindicato docente y a toda la sociedad. Desde ATEN, su secretaria general, Fany Mansilla, en diálogo con LU5, reconstruyó ese proceso que comenzó en 2007, en un contexto de extrema conflictividad, y que hoy se proyecta en nuevas demandas, prioridades y formas de organización.

El 4 de abril de 2007 no fue un hecho aislado. Fue el desenlace de un conflicto que venía escalando desde años anteriores, en medio de salarios deteriorados, condiciones laborales precarias y, sobre todo, la ausencia total de interlocución con el gobierno provincial. En ese entonces, los docentes atravesaban una situación límite: sueldos que rondaban entre los 500 y 700 pesos, estructuras salariales fragmentadas con pagos en negro y un sistema educativo con fuertes déficits en infraestructura y recursos humanos.

Mansilla recordó que el conflicto se gestó tras meses de reclamos sin respuesta. Hubo movilizaciones, asambleas, caminatas masivas —como la histórica marcha desde Zapala con miles de docentes— y semanas de paro sin instancia de negociación. El sindicato decidió avanzar con medidas más duras, como los cortes de ruta en puntos estratégicos de la provincia. En ese escenario, la represión en Arroyito marcó un antes y un después.

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La muerte que sacudió a Neuquén

La muerte de Fuentealba no solo sacudió al gremio, sino que transformó la dinámica del conflicto social en Neuquén. “Cambia todo”, sintetizó Mansilla. A partir de ese momento, el sindicato inició un proceso de reconstrucción interna, de articulación con organismos de Derechos Humanos y de lucha judicial que se extendió durante años. La condena al autor material, Darío Poblete, fue solo una parte de ese camino. La causa conocida como Fuentealba II, que terminó en 2023 con condenas a la cúpula policial, representó un paso clave en la búsqueda de justicia.

Pero la disputa no fue únicamente en los tribunales. También se dio en las escuelas, en los medios y en la sociedad. Durante esos años, se instalaron discursos que buscaban deslegitimar la protesta docente, asociándola con violencia o desorden. Incluso, según relató Mansilla, hubo intentos de silenciar la figura de Fuentealba dentro de las propias instituciones educativas.

La situación actual de ATEN

Con el paso del tiempo, ATEN logró revertir parte de esa construcción. Hoy, el sindicato se reconoce como un actor consolidado, con legitimidad social y capacidad de incidencia en la política educativa. “Es un sindicato que ha madurado”, afirmó Mansilla, destacando la resiliencia interna y la continuidad de un modelo de organización que, pese a las diferencias ideológicas, se sostiene como único en la provincia.

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Uno de los principales cambios en estos años es la institucionalización del diálogo. Si en 2007 no existían mesas de negociación, hoy el gremio logró instalar la discusión salarial anticipada, con acuerdos que se firman hacia fin de año y contemplan la evolución inflacionaria. Este esquema, que no se replica en todas las provincias, permite mayor previsibilidad para los trabajadores de la educación, aunque no elimina las tensiones derivadas del contexto económico nacional.

La ampliación de la agenda

Sin embargo, el presente no se agota en la discusión salarial. ATEN amplió su agenda hacia dimensiones que antes tenían menor visibilidad. La salud física y mental del docente, el acompañamiento a las familias y la construcción de espacios comunitarios son hoy parte de una política sindical más integral.

En ese sentido, el gremio avanza con inversiones en infraestructura social, como la construcción de tres predios recreativos en Cutral Co, Zapala y Rincón de los Sauces. Estos espacios están pensados no solo para el esparcimiento, sino también como ámbitos de encuentro para la comunidad educativa.

A esto se suma el lanzamiento de programas de acceso gratuito a actividades físicas en Neuquén capital, mediante convenios con gimnasios, piletas y centros deportivos. Natación, yoga, caminatas y entrenamiento funcional forman parte de una propuesta que busca responder a una realidad cada vez más visible: el desgaste físico y emocional de los docentes.

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“Es una deuda que tenemos como sindicato”, reconoció Mansilla. La intención es complementar la histórica defensa de derechos laborales con políticas de contención que impacten en la calidad de vida de quienes sostienen el sistema educativo.

Además, el sindicato mantiene una fuerte presencia en el debate pedagógico. La participación en la discusión curricular, la formación continua de docentes y la promoción de nuevos enfoques educativos forman parte de una estrategia que busca incidir no solo en las condiciones laborales, sino también en el contenido y sentido de la educación.

A 19 años de aquel abril, la memoria de Fuentealba sigue siendo un eje articulador. No solo como símbolo de una lucha, sino como referencia permanente en la construcción de identidad del gremio y en la disputa por el sentido de la educación pública.

En Neuquén, el nombre de Carlos Fuentealba dejó de ser solo una historia para convertirse en presencia activa: en las aulas, en las plazas, en las calles y en cada discusión sobre educación. A 19 años, el desafío sigue siendo el mismo: que esa memoria no solo recuerde el pasado, sino que siga marcando el rumbo del presente y del futuro.

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