Cursaba el último año del secundario, cuando –como cualquier estudiante- imaginaba su futuro. Planeaba qué estudiaría y dónde podría trabajar. Hubo mucha investigación ‘educativa’, sondeos y ganas. Su amor por la medicina y la ingeniería, hicieron el resto.
Aldana Roberts González es roquense, bioingeniera y una de las residentes que avanza y logró su propio lugar en la Residencia en Física Médica del Centro Oncológico Integral (COI) de Leben Salud, que días atrás recibió la visita de la Organización Internacional de Física Médica (IOMP).
Aldana estudió bioingeniería en Entre Ríos. “La carrera no la conocía hasta que realicé un test vocacional con una psicóloga, quien, al terminar, me mostró los resultados del test y entre otras carreras estaba Bioingeniería. Me llamó la atención el nombre y me puse a investigar un poco. Vi que se estudiaba en Oro Verde - Entre Ríos, un pueblito muy chiquito. Como me interesaba la carrera, mis papás me llevaron a conocer la universidad y el pueblo. Esto fue en octubre de mi último año del secundario, cuando fuimos, me anoté en la carrera”, contó a LMN.
“Lo que más me gustaba de la carrera era que mezclaba la medicina con la ingeniería, dos ramas que me interesaban muchísimo. Me encantaba la medicina, quería trabajar en salud, pero no me gustaba la idea de ser médica”.
La joven avanzó en los estudios y luego comenzó a enfocarse en su futuro laboral. “Mientras cursaba la carrera me había gustado mucho una materia que se llama "Radiodiagnóstico y Radioterapia", averigüé y me dijeron que para trabajar de algo así, había que ser físico médico, me gustaba la salida laboral que tenía, la idea de trabajar en una clínica siempre me había gustado”.
Todos los caminos la condujeron a la residencia en Neuquén.
“La residencia se hace en Cipolletti y Neuquén, y yo siendo de Roca, era una oportunidad para volver, después de haber vivido tantos años fuera de mi familia. Me gustó la propuesta de la residencia, la manera en que trabajás en una clínica para los pacientes, pero no siendo médica, que desde un primer momento no era lo que quería; la forma en que mezcla la formación teórica y práctica, entre otras cosas”, destacó.
Aldana ingresó como residente en junio del 2021. “En estos dos años he aprendido muchísimo, me siento muy cómoda trabajando tanto con el resto del equipo de física médica, como así también de todo el servicio de radioterapia, radiodiagnóstico y medicina nuclear. Actualmente lo que más me gusta es Radioterapia, pero también es porque es donde más tiempo pasamos. Todavía me queda un año más hasta terminar la residencia, en ese tiempo voy a terminar de aprender todos los aspectos relacionados a la física médica y decidiré qué hacer. Me gusta la investigación clínica, pero más la clínica en sí”, narró, para compartir su experiencia.
La residencia en Física Médica, de donde surgen los futuros especialistas en Física de la Medicina Nuclear y de Radioterapia, cuenta con la acreditación de la Autoridad Regulatoria Nuclear.
A partir de este aval a su formación teórica-práctica –desde hace tres años- se convirtió en una de las primeras en Argentina en estar acreditada por una Universidad nacional y además obtener el aval del organismo.
“Este es un hito importante porque existe una notable necesidad de lugares donde formarse, además de que faltan físicos médicos en el país, y esta acreditación habilitará nuevos especialistas”, destacó, en su momento, la docente Graciela Vélez, especialista en física de la radioterapia.
La residencia se puso en marcha en el 2018 y tras un año de intensa labor, al año siguiente fue acreditada por la Universidad Nacional del Comahue (UNCo), lo cual la convirtió en la primera en Física Médica y una de las primeras de América Latina en ser acreditada por una Universidad.
Tres subdisciplinas que recomienda el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) la integran: la radioterapia, la medicina nuclear y el diagnóstico por imágenes.
“Los más altos estándares a nivel nacional”
La autoridad nacional acreditó la formación que reciben los residentes en el COI cumple con los más altos estándares a nivel nacional. Un Físico Médico graduado en la región egresa con un título reconocido en todo el país.
Días atrás, referentes de la Organización Mundial de Física Médica evaluaron la calidad de la formación de físicos médicos que brinda el Centro Oncológico Integral para obtener una acreditación internacional.
La doctora Laura Padilla y el doctor Rodolfo Alfonso encabezan la junta de evaluación del programa de residencia física médica avalado por la Universidad Nacional del Comahue.
Alfonso destacó el nivel de la formación que se ofrece en esta región del país y explicó que, para poder aplicar en este tipo de acreditación, los primeros pasos se hicieron a distancia y luego llegó la visita ‘in situ’.
Padilla, por su parte, explicó que "la organización intenta asegurarse que el nivel de física médica de entrenamiento de los profesionales sea alto y que tengamos un mínimo de prácticas de física médica en todos los lugares". Destacó que el programa, en el COI, “está hiperbien organizado, lo tienen todo con tecnología bastante avanzada, con tratamientos diferentes, tienen a equipos de diagnóstico, de radioterapia, de médica nuclear. Es impresionante lo que han hecho aquí", aseguró.
La residencia ha abierto sus puertas a un proceso de acreditación de su programa de estudios por parte de la Organización Internacional de Física Médica (IOMP), siendo la primera de Latinoamérica en exponerse a este proceso de acreditación internacional.