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Comerciantes denunciaron las situaciones desagradables que se viven en el microcentro y pidieron al Estado que intervenga.
Comerciantes hoteleros y gastronómicos denunciaron las situaciones desagradables y de inseguridad que se viven en distintas esquinas del centro neuquino desde que los limpiavidrios ganaron terreno nuevamente en la ciudad. Dicen que el problema no pasa porque trabajen para generar ingresos, sino por los efectos colaterales.
Desde la gerencia del Hotel Comahue, ubicado en Avenida Argentina y Alderete, denunciaron que las personas que se apostan en la esquina suelen estar alcoholizados y/o drogados. También ingresan al restaurante del lugar y usan los baños, dejándolos en muy mal estado. Y utilizan los canteros para hacer sus necesidades. Algunos son limpiavidrios, otros son artistas callejeros.
Otro ejemplo es la esquina de Belgrano e Yrigoyen. Personal del bar Oliver denunció que estas personas también hacen sus necesidades en ventanales y puertas del lugar. Además, en una oportunidad señalaron que apedrearon los vidrios del local.
En ese marco, integrantes de la Asociación Empresaria de Hoteleros y Gastronómicos del Neuquén (AEHGN) lanzaron un duro comunicado y reclamaron al Estado una solución. "Solicitamos a las nuevas autoridades que tomen conocimiento de este conflicto de larga data. Confiamos en que buscarán una solución para procurar el orden público", sostuvieron.
Consultado al respecto, Joaquín García González, presidente de la asociación, puntualizó a LMNeuquén dos "zonas rojas" de mayor preocupación: la parte del paseo costero donde trabajan los carritos gastronómicos y el microcentro.
"Lo que sucedió con el Hotel Comahue y el bar Oliver no son casos aislados. Hay una infinidad de situaciones. Estas fueron las últimas, del fin de semana", sostuvo el referente.
Dijo que se han hecho denuncias, pero no hay avances ni resarcimiento para ningún comerciante que sufrió actos de vandalismos. "Tenemos que saber qué posición va a tomar el Gobierno. Si el Estado les permite trabajar, no somos quién para impedirlo. Pero tienen que respetar la convivencia. No queremos que hagan destrozos", aclaró García González.
Mientras tanto, no está claro para el sector si la actividad es lícita. Pero lo cierto es que se desarrolla en lugares estratégicos. "Uno está acostumbrado a que no podés ir con el vidrio bajo porque te piden plata, por ahí te insultan. Pero el turista no. Entonces se termina llevando una mala imagen de Neuquén como destino", advirtió con preocupación.
Más allá de los limpiavidrios y artistas callejeros, está el caso de algunas personas en situación de calle que buscan reparo al ingreso de algunos comercios. "Es gente que necesita ayuda. Pedimos la intervención del Estado porque son un riesgo hasta para ellos mismos, tirados en la intemperie", concluyó.