El nuevo Código Procesal Civil y Adversarial entra en vigencia el 1 de agosto. Un repaso por los principales cambios de un modelo que busca reducir la cantidad de casos que llegan a juicio.
A partir del 1 de agosto, los juicios civiles y comerciales en Neuquén serán diferentes. Tras la sanción de un nuevo Código Procesal Civil y Adversarial, la Justicia neuquina implementará un nuevo modelo que apunta a agilizar los procesos, estar más cerca de la población y promover los acuerdos entre partes sin llegar a juicio, tal como ocurre en otros países con legislación más avanzada.
Neuquén es la primera provincia en adoptar la reforma de su código procesal para casos civiles y comerciales. El nuevo Código Procesal Civil Adversarial (CPCA), aprobado por la Ley 3551 y promulgado en diciembre pasado, deja atrás el código vigente desde 1975.
Tal como ocurrió hace 14 años en la provincia, cuando se reformó el Código Procesal Penal, ahora serán los juicios de casos civiles y comerciales los que modifiquen sus mecanismos para implementar una Justicia más cercana a las necesidades y los tiempos de los ciudadanos.
El cambio alcanza a los conflictos de la vida cotidiana de personas y empresas, como una sucesión, un alquiler, una deuda, un contrato o un reclamo por daños, entre otros aspectos que suelen terminar en los tribunales de la provincia.
Marcelo Iñíguez, presidente del Colegio de Abogados de Neuquén, explicó en una entrevista televisiva que la nueva estructura "se basa en el principio de garantismo procesal, algo más acorde a los requerimientos de la población". Según explicó, la normativa está inspirada en cómo se litiga en países como Estados Unidos, Australia o Sudáfrica.
¿Qué cambia entonces en los juicios? El letrado explicó que en esos modelos procesales hay "más opciones para los abogados quienes, antes de promover el juicio, pueden construir el caso judicial, producir anticipos probatorios, proteger a personas y resguardar pruebas".
Uno de los objetivos de este modelo es reducir el porcentaje de casos que llegan a la instancia de un juicio. "Los países que lo aplican lograron que el 40% de los casos no terminen en juicio sino en un acuerdo de partes. En Estados Unidos, apenas el 2% llega a juicio de todos los casos, el resto se acuerda", ejemplificó Iñíguez.
Desde el Colegio de Abogados de Neuquén participaron no sólo en el debate por la reforma que culminó en la ley sancionada en diciembre sino también en la capacitación de los abogados, que deben adaptarse a las nuevas normativas para llegar a un juicio.
"El 1 de agosto entra en vigencia y por eso todos los abogados estamos estudiando un montón, porque cambió todo lo que habíamos aprendido acerca de llevar adelante los procesos. Es un código que tiene en cuenta las personas, busca garantizar que las personas tengan una tutela de justicia y que no sufran por estar en un juicio", explicó el titular de la entidad.
Aclaró, además, que las causas que se presenten hasta el 31 de julio también van a tener que tomar este código, que apunta a llegar a resoluciones más ágiles con una actuación neutral de los jueces. "El juez tiene que cumplir un rol neutral y objetivo. No puede interrogar ni aportar pruebas, sólo deja actuar a los abogados", sumó.
El presidente del Colegio de Abogados aclaró que a eso se refiere el modelo adversarial: el juez se limita a garantizar que el juicio se lleve adelante de acuerdo a las normativas vigentes, pero con más protagonismo de los abogados, lo que pretende agilizar el acceso a la Justicia.
Desde el Poder Judicial explicaron que este modelo cambia la lógica de los procesos y que "el ritmo de cada causa pasa a manos de quienes la llevan adelante". Según la lógica adversarial, "las personas y empresas que litigan asumen un papel activo —presentan sus pruebas, impulsan su causa y defienden su postura en igualdad de condiciones—, mientras el juez concentra su función en lo esencial: garantizar la imparcialidad y el debido proceso, y resolver".
Iñíguez mostró su respaldo a una medida esperada por los abogados. "Hay un dicho que dice "la Justicia que demora no es Justicia". Por eso aplaudimos este código. Ofrece una respuesta más ágil, moderna y sin burocracia", concluyó.
La mayoría de los procesos se tramitará de manera electrónica: expedientes digitales, notificaciones por medios electrónicos y menos papel. Los edictos judiciales serán gratuitos y se publicarán online. Quienes no tengan acceso a la tecnología podrán seguir presentando documentación en papel.
El nuevo código prioriza la oralidad y la concentración de actos procesales, lo que reduce tiempos innecesarios y fortalece la calidad de las decisiones judiciales.
Las personas o empresas involucradas en un juicio tendrán un papel protagónico: presentan las pruebas y defienden su postura en igualdad de condiciones. El juez, por su parte, resignifica su función como garante de la imparcialidad y el debido proceso.
Habrá solo dos caminos principales: el proceso ordinario, basado en audiencias orales, y el sumarísimo, para casos más simples y rápidos.
El beneficio de acceso gratuito a la justicia se solicitará mediante una declaración jurada, sin necesidad de iniciar un trámite judicial aparte.