La sucursal de Lainez 115 dejó de atender al público el jueves pasado. La empresa confirmó la decisión con un cartel y evalúa alternativas para sus empleados.
El supermercado Vea de la calle Lainez 115 de Neuquén cerró definitivamente sus puertas al público. Después de varios días de incertidumbre por el anuncio de la empresa, la sucursal dejó de funcionar el jueves 30 de octubre y actualmente se realizan tareas de desarme de la infraestructura del establecimiento.
La confirmación llegó a través de un cartel colocado en la puerta del local, donde la compañía Cencosud informó que la sucursal dejará de operar y que la situación ya fue comunicada a sus colaboradores. También señaló que se encuentran evaluando alternativas para cada uno de los trabajadores, aunque no brindó precisiones sobre cómo se resolverá la continuidad laboral de las 22 personas que se desempeñaban allí.
“Estamos a la expectativa, no se puede estar tranquilo con esta situación”, contó a LM Neuquén uno de los empleados, que describió el momento que atraviesa el personal después del cierre. Según explicó, ya recibieron el sueldo correspondiente al último mes trabajado y ahora esperan conocer los detalles de la liquidación final.
Los trabajadores fueron notificados y, de acuerdo con el testimonio, se encuentran dentro de los plazos previstos para que la empresa avance con los pagos. Por el momento, la mayoría estaría aceptando las propuestas que les acercaron, aunque todavía aguardan que se concrete la resolución de cada caso.
En el comunicado colocado en el ingreso del supermercado, la compañía confirmó que dejará de operar en la sucursal neuquina y agradeció a sus clientes por la confianza y el acompañamiento durante los años de funcionamiento.
Además, buscó transmitir que mantendrá su presencia comercial en la región a través de otras marcas del grupo. En ese sentido, mencionó las sucursales de Vea en Cipolletti y General Roca, además de Jumbo, Makro, Easy y el Shopping Portal Patagonia.
“Nuestro compromiso con Neuquén continúa”, expresó la empresa en el cartel, en el que también aseguró que está evaluando alternativas para cada uno de sus colaboradores.
Sin embargo, para los empleados del establecimiento neuquino la principal preocupación sigue siendo cómo se instrumentará la salida y cuándo recibirán la totalidad de los montos correspondientes. “Estamos notificados y estamos dentro de los plazos, así que solo nos queda esperar”, señaló uno de ellos.
El cierre había sido anticipado días atrás por el Centro de Empleados de Comercio (CEC), luego de que la empresa comunicara telefónicamente la decisión a la dirigencia sindical. En ese momento, el secretario general del gremio, Ramón Fernández, había advertido que los 22 trabajadores todavía no contaban con una notificación formal ni con precisiones sobre las liquidaciones.
Según había explicado el dirigente, entre los empleados hay personas con antigüedades que van desde un año hasta dos décadas. La posibilidad de perder esos puestos de trabajo generó preocupación, especialmente entre quienes construyeron una extensa trayectoria laboral en la sucursal.
En aquella oportunidad, Fernández había señalado que la empresa vinculó la decisión con dificultades económicas, la caída de las ventas y la imposibilidad de alcanzar un acuerdo por el alquiler del inmueble.